El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 10% sobre la mayoría de los bienes que ingresan al país, en un esfuerzo por reducir el déficit comercial y fomentar la competitividad de la industria nacional. Sin embargo, los países con los mayores desequilibrios comerciales con EE UU enfrentarán tasas aún más elevadas, mientras que los bienes que cumplan con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estarán exentos. En contraste, aquellos productos no conformes con este acuerdo serán gravados con un 25%.
Las medidas entrarán en vigor entre el 5 y el 9 de abril y afectarán especialmente a un grupo de aproximadamente 60 países considerados por el gobierno estadounidense como los ‘peores infractores’. Estos enfrentarán aranceles superiores al 10%, aunque menores en comparación con los impuestos aplicados a las exportaciones estadounidenses en sus mercados de origen.
Trump justificó la medida argumentando que busca equilibrar las cargas impositivas aplicadas por otros países a los productos estadounidenses y proteger los intereses económicos nacionales. “Este es uno de los días más importantes en la historia de Estados Unidos. Durante años, nuestros ciudadanos han visto cómo otras naciones se beneficiaban a nuestra costa. Ahora es nuestro turno de prosperar”, declaró el mandatario.
México y Canadá fuera de los aranceles recíprocos por ahora
Uno de los sectores más afectados por la política arancelaria es el automotriz. Trump confirmó que a partir de la medianoche del jueves se impondrá un arancel del 25% a todos los autos producidos fuera de EE.UU. y que no cumplan con el T-MEC. Según el presidente, esto busca corregir “horrendos desequilibrios” que han afectado la base industrial del país.
La Casa Blanca publicó una lista con las tasas que cada nación deberá asumir, en la cual México y Canadá no figuran, dado su estatus como socios comerciales en el T-MEC. A pesar de ello, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su gobierno no tomará represalias arancelarias, sino que implementará un programa para fortalecer la economía nacional, basado en la experiencia de Brasil en 2012, que incentivó la producción automotriz a través de estímulos fiscales y tecnológicos.
Analistas de Citi Research advierten que estas políticas podrían afectar a varias economías latinoamericanas, siendo México el país más vulnerable debido a su estrecha relación comercial con EE.UU. Otros factores de riesgo incluyen el flujo migratorio y la crisis del narcotráfico en México, así como su dependencia de las remesas y la relación con China.