Las cifras laborales llevaron al peso a tocar niveles cercanos a 17.10, mientras que los elevados rendimientos de los bonos reflejan la preocupación por la inflación y la situación fiscal de Estados Unidos.
Las empresas están convirtiendo las fuertes inversiones en IA en ganancias y, mientras esta dinámica se mantenga, los mercados accionarios seguirán apuntando al alza.
Los débiles datos económicos en Estados Unidos redujeron las expectativas de un aumento de tasas, mientras el mercado volvió a apostar por una desescalada con Irán.
Solo el tiempo dirá si las fuertes inversiones en inteligencia artificial se convierten en rentabilidad para las empresas y los inversionistas, o simplemente se está alimentando la siguiente burbuja financiera.
Los tres países que integran el T-MEC tienen ante sí un importante reto: profundizar la integración económica mediante mayores flujos de inversión y desarrollo productivo dentro del bloque.
El mercado espera que la Reserva Federal mantenga las tasas sin cambios, pero las señales sobre septiembre podrían incrementar la volatilidad del peso.