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Crédito Pepi Stojanovski vía Unsplash

La Voz de los Mercados: El peso entre la pausa de la Fed y la presión de los bonos

Las expectativas de otro aumento de tasas pierden fuerza, pero los riesgos fiscales y políticos mantienen la volatilidad cambiaria.
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Las expectativas de que la Reserva Federal vuelva a incrementar la tasa de interés en su reunión de finales de octubre se fueron desvaneciendo durante la semana. Los comentarios de varios integrantes del comité de política monetaria y los datos económicos publicados hicieron que el mercado reconsiderara la urgencia de un nuevo ajuste.

Al inicio de la semana, las apuestas por otro aumento favorecieron al dólar. La paridad rompió el nivel de 17.75 pesos y avanzó hasta 18.15. Sin embargo, el martes John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, señaló que no había necesidad de apresurarse después del incremento de septiembre y que convenía esperar más información antes de decidir el siguiente movimiento. Sus declaraciones llevaron la probabilidad de un alza en octubre hacia el 50%, aunque dejó abierta la posibilidad de otro aumento antes de terminar el año.

El miércoles, el informe ADP mostró una creación de 90 mil empleos privados, superior a los 36 mil del mes anterior. El alivio para las expectativas de tasas vino principalmente de la inflación: el índice de precios del gasto en consumo personal, conocido como PCE, registró una variación anual de 3.4%, inferior a la prevista por el mercado. Esa lectura redujo la presión para una acción inmediata de la Fed y coincidió con un regreso del tipo de cambio por debajo de 18.00, hasta niveles cercanos a 17.93.

La calma duró poco. Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, advirtió sobre la gravedad de que la deuda de Francia se acerque al 120% de su producto interno bruto sin una trayectoria clara para contenerla. Sus comentarios pusieron nuevamente sobre la mesa los riesgos fiscales europeos. En ese entorno, y junto con los flujos propios del cierre de mes, el dólar recuperó terreno frente al peso para concluir septiembre alrededor de 18.10.

Con el inicio de octubre, la aversión al riesgo se intensificó y la paridad avanzó hacia 18.42. La presión también se reflejó en el mercado de deuda: las ventas de bonos elevaron los rendimientos de largo plazo, mostrando que la preocupación de los inversionistas va más allá de la siguiente decisión de la Fed. El deterioro fiscal y las necesidades de financiamiento de los gobiernos también pesan sobre estos instrumentos.

Posteriormente, los comentarios de funcionarios de la Reserva Federal en favor de actuar con cautela ayudaron a moderar el movimiento. El viernes, el reporte de nóminas no agrícolas confirmó la debilidad del mercado laboral estadounidense: se crearon apenas 29,000 empleos en septiembre y las cifras de julio y agosto se revisaron a la baja en conjunto por 60,000. El dato reforzó los argumentos para esperar antes de volver a subir las tasas y favoreció un regreso del tipo de cambio hacia 18.15.

Para esta semana, la atención estará en las minutas de la reunión de política monetaria de septiembre, cuya decisión se anunció el día 16. El documento, previsto para el miércoles, permitirá conocer mejor las preocupaciones de los integrantes del comité y el grado de coincidencia sobre la necesidad de nuevos aumentos. El viernes también será relevante el sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan, especialmente sus expectativas de inflación.

La política también merece atención. En Brasil, Flávio Bolsonaro terminó en primer lugar en las elecciones presidenciales del domingo 4 de octubre, pero no alcanzó la mayoría necesaria para ganar directamente. Por ello, enfrentará a Luiz Inácio Lula da Silva en una segunda vuelta el próximo 25 de octubre. El resultado mantiene abierta una decisión relevante para los mercados latinoamericanos.

Desde mi perspectiva, esto también importa para México. Algunos inversionistas administran sus posiciones bajo una visión regional y comparan las oportunidades de sus dos mayores economías. Un cambio en las expectativas sobre Brasil puede modificar la distribución de capital entre ambos mercados, aunque no implica necesariamente que toda entrada de recursos a uno represente una salida del otro.

En Europa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció elecciones anticipadas para el 29 de noviembre. La convocatoria agrega incertidumbre política en un momento de preocupación por las finanzas francesas. Ambos factores han acompañado la debilidad del euro frente al dólar, que cayó a su menor nivel en más de 16 meses.

Con este panorama, considero un rango de operación para el dólar frente al peso de 17.85 a 18.50, con niveles intermedios relevantes en 18.00 y 18.22. La dirección dependerá de las señales de la Reserva Federal, del comportamiento de los rendimientos de los bonos y de la evolución de los riesgos políticos. La menor expectativa de un aumento inmediato de tasas ofrece cierto alivio al peso, pero la presión en el mercado de deuda mantiene abierta la posibilidad de nuevos episodios de volatilidad.