La directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, advirtió que los recientes aranceles anunciados por Estados Unidos, junto con los introducidos a principios de 2025, podrían provocar una contracción del comercio mundial de mercancías de alrededor del 1 por ciento en el próximo año.
“Estoy profundamente preocupada por este declive y por la posibilidad de una escalada hacia una guerra arancelaria con un ciclo de medidas de represalia que conduzcan a un mayor declive del comercio”, expresó Okonjo-Iweala en un comunicado emitido el jueves. La directora de la OMC subrayó que la implementación de estas tarifas podría generar importantes efectos de desviación del comercio, afectando a múltiples sectores de la economía global.
El impacto de estos aranceles ya ha comenzado a sentirse en la influencia de la OMC sobre el comercio mundial. Según la organización, el porcentaje del comercio global que administra ha disminuido al 74 por ciento, una caída significativa desde el 80% registrado a principios de año. Este descenso refleja los efectos de las políticas proteccionistas y las tensiones comerciales que han surgido a raíz de las recientes decisiones arancelarias.
Aranceles de EE UU encienden alertas mundiales
Los líderes mundiales han manifestado su preocupación por las posibles consecuencias económicas de estas medidas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, calificó el anuncio del presidente Donald Trump de imponer aranceles universales como “un duro golpe para la economía mundial”. Esta declaración pone de relieve el temor de la Unión Europea y otras economías respecto a las repercusiones de las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
El proteccionismo económico impulsado por los aranceles ha generado debates sobre su impacto a largo plazo. Mientras algunos argumentan que pueden fortalecer las industrias nacionales, otros advierten que conducen a un encarecimiento de los productos, una reducción de la competitividad y una desaceleración del crecimiento global. En este contexto, la OMC ha reiterado la necesidad de soluciones multilaterales para evitar una escalada de tensiones que pueda desencadenar una recesión en el comercio internacional.
Las próximas semanas serán cruciales para determinar si estas medidas arancelarias se traducirán en represalias de otras naciones y si los organismos internacionales podrán mediar para evitar una guerra comercial de gran escala. La incertidumbre sobre el futuro del comercio global sigue latente, con posibles repercusiones en diversas economías y mercados alrededor del mundo.