El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este jueves que su política migratoria ha tenido consecuencias negativas para sectores clave de la economía como la agricultura y los servicios, y adelantó que habrá cambios “pronto” para corregir la situación.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump reveló que líderes empresariales le han expresado preocupación por la pérdida de trabajadores con amplia experiencia debido a las medidas migratorias impulsadas por su administración. “Nuestros agricultores y la gente del sector hotelero y de ocio han estado afirmando que nuestra agresiva política migratoria les está quitando excelentes trabajadores […] que son casi imposibles de reemplazar”, escribió.
Posteriormente, en declaraciones a periodistas durante un acto en la Casa Blanca, el mandatario amplió sus comentarios y subrayó que no se puede “hacerle eso a nuestros agricultores” ni al sector del ocio. “Tienen muy buenos trabajadores. Han trabajado para ellos durante 20 años. No son estadounidenses, pero han resultado ser, ya sabes, geniales, y vamos a tener que hacer algo al respecto”, afirmó.
Trump reconoce errores migratorios por primera vez
Trump dijo que su gobierno emitirá una orden ejecutiva próximamente, aunque no precisó detalles sobre su contenido. No obstante, insistió en que actuará con “mucho sentido común” para proteger la estabilidad de sectores altamente dependientes de la mano de obra migrante.
El presidente también aprovechó para reiterar sus críticas a la administración anterior, señalando que “los delincuentes que han entrado gracias a la absurda política de fronteras abiertas” de Joe Biden están ahora solicitando empleos en esos mismos sectores. “Esto no está bien. Debemos proteger a nuestros agricultores, pero sacar a los delincuentes de Estados Unidos. ¡Se avecinan cambios!”, advirtió.
Esta es la primera vez que Trump reconoce públicamente los efectos adversos de sus propias políticas migratorias en sectores clave para la economía estadounidense. Aunque aún no se conocen los detalles de la nueva directiva, su declaración representa un giro pragmático ante la presión del empresariado y las crecientes dificultades para cubrir puestos de trabajo esenciales.


