El Banco de México (Banxico) informó que las remesas registraron una caída de 4.6% en mayo de 2025, a pesar de que este mes suele reportar un aumento en los envíos de dinero por parte de connacionales con motivo de las celebraciones del Día de la Madre.
Durante el mes, los ingresos por remesas alcanzaron los 5,360 millones de dólares, una cifra menor a la registrada en el mismo mes del año anterior, cuando sumaron 5,620 millones. Esta baja rompe con la tendencia ascendente observada en años previos, cuando mayo se caracterizaba por ser uno de los meses con mayor flujo de recursos desde el extranjero, en parte por los regalos y gastos asociados con dicha festividad.
De acuerdo con el Sistema de Transferencias y Pagos (STP), mayo suele destacar por un incremento en las operaciones digitales de envío de dinero, utilizadas principalmente para compras conmemorativas o apoyo a familiares. No obstante, este patrón se ha visto afectado por las recientes políticas migratorias impulsadas por el expresidente estadounidense Donald Trump, que han dificultado las condiciones para los trabajadores mexicanos en Estados Unidos, principal país emisor de remesas.
Indicadores de remesas a la baja
Los datos de Banxico también revelan que entre enero y mayo de 2025, los ingresos por remesas sumaron 24,375 millones de dólares, lo que representa una caída anual de 3% respecto al mismo periodo de 2024, cuando se captaron 25,120 millones.
El 99.1 por ciento de estas remesas se realizó mediante transferencias electrónicas, alcanzando los 24,138 millones de dólares. En contraste, las enviadas en efectivo y especie representaron 0.7% (180 millones), y las efectuadas a través de órdenes de pago (money orders) representaron apenas 0.2%, con 57 millones de dólares.
Por otro lado, Banxico reportó una disminución en los egresos por remesas —es decir, dinero enviado desde México hacia el extranjero—, que ascendieron a 474 millones de dólares entre enero y mayo de este año, frente a los 576 millones del mismo lapso en 2024. Esta reducción representa una caída anual del 17.7 por ciento.
La baja en el envío de remesas plantea desafíos para miles de familias mexicanas que dependen de estos recursos como fuente principal de sustento.


