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Ilustración generada con IA / Adobe Stock

¿Atorado en tu modelo de negocio?

Un líder aún en las peores pesadillas dirige al grupo o equipo al lugar ideal y deseado, no importa los pormenores del camino. No olvides que entre menos puntos a enfocar, será más contundente el resultado en el negocio.
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Por Roberto González B., CEO de Gravity Latam

Estamos en el primer semestre del año, con muchos cambios estructurales en general, en el mercado, en el entorno, etc. Y esto no es nuevo, muchas marcas, compañías, y entidades han puesto de una u otra forma “freno de mano” a sus iniciativas de crecimiento y de negocio hasta no entender mejor las nuevas reglas económicas en el mundo y nuestro continente.

Aunado a eso, los cambios estructurales que la sociedad sigue viviendo y transformándose, todo es constante movimiento y cambios de muchas formas. Mirémoslo en perspectiva, son demasiados cambios y ajustes no controlados, por lo cual, pareciera que es común que a nuestros planes los proyectos se “caigan o se detengan” y se cumplan de diferente forma o manera.

Lo que es indudable, es que estos cambios provocan ajustes en todo nuestro trabajo y visión que tenemos del mismo. Incluso la vida misma; y más allá de provocar estrés, nos genera incertidumbre en todos los sentidos, cuestionando si nuestros planes se llevarán a cabo o se terminarán como no lo habíamos deseado o propuesto. Surgen preguntas tales como: ¿Qué debo hacer?, ¿En dónde estoy mal?, ¿Qué paso?, ¿para dónde vamos?, etc,

Preguntas que de nuevo, generan estrés y que de una forma u otra son inmediatas y contundentes, pero que también viendo del lado positivo, pueden ser detonadoras de un cambio en nuestro comportamiento. Lo importante es estar atento a las pequeñas señales que te manda la vida, el mercado, tus clientes o tus consumidores. Todos de alguna manera pueden enviarte señales de que las cosas no están bien y debemos cambiar.

Por lo cual, hacer una revisión de tu plan, tu desarrollo o tu implementación, es válido e importante, monitorear tus grandes anclas de comportamiento y visión seguramente te harán reflexionar. Y no está por demás, verificar tu estado actual y revisar cual punto ha desaparecido por completo o se transformó en algo que no estaba planeado en tu maravilloso plan de negocio, o inclusive, de tu vida.

He aquí algunos puntos básicos que pueden revisar, medir y monitorear, estos puntos pueden dejarte claro si las cosas van “caminando” o verdaderamente necesitan un ajuste:

  • ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Son fácil de llegar a ellos? Hacia donde pretendes llegar con estos, y ¿van en el camino correcto?
  • ¿Los procesos van bien, es decir, en orden y caminando? Cuáles son las variables que provocan los cambios, las aplico, las libero, o ¿qué debo hacer?
  • ¿Has mantenido el enfoque en el proceso o en el resultado? ¿Y que peso de tu tiempo le das a supervisar, dirigir, delegar?
  • ¿Qué es lo que pasa en el entorno que puede ayudarte a crecer o decrecer tus objetivos?
  • ¿Sigues pensando en grande? O ¿piensas en que lo “objetivo” es lo que debe predominar?, pues esto último puede desilusionar y hacer que todo el equipo pierda el interes y la atención.
  • ¿Crees que las cosas seguirán su rumbo sin alteraciones? O ¿es viable ajustar el rumbo de acuerdo con el entorno y las nuevas reglas que aparecen al día a día?
  • ¿Tu equipo como esta? ¿Comunicaste lo suficiente tus objetivos y tus necesidades a los involucrados? ¿Siguen emocionados?
  • ¿Cambiaron tus audiencias, tus consumidores, tus proveedores? ¿Cambiaron sus necesidades? ¿Qué cambio?
  • ¿Tu desarrollo, se parece a tu plan inicial? ¿es tiempo de ajustarlo?

Y puede haber más cuestionamientos sobre nuestro performance, nuestra visión de negocio, y sobre todo nuestros objetivos. Pero es indudable que debemos mantener la calma, y ser muy claros en lo que queremos y debemos hacer como líderes.

Recuerden que un líder aún en las peores pesadillas dirige al grupo o equipo al lugar ideal y deseado, no importa los pormenores del camino. No olvides que entre menos puntos a enfocar, será más contundente el resultado, muchos objetivos, pueden alterar y desenfocar lo que es primordial y básico.

Y aquí lo más importante, ¿cómo esta tu vida? ¿Cumple con tus expectativas de hace años? O necesita una revisión como si fuera un plan de negocios en el cual seguramente necesitara un pequeño ajuste para hacerte brillar otra vez.

Al fin todo es imagen y esta construye de manera positiva o negativa, como quisiéramos verla, tomarla y disfrutarla, ¿no te parece?

Y tú, ¿Cómo construyes tu imagen?