Esentia mercado McCormick
Crédito Unsplash

La improbabilidad de las predicciones en el mercado

Los inversionistas deberían permanecer invertidos en activos mexicanos y, si la situación se mantiene estable en el mercado, seguramente veremos una revisión al alza en las encuestas de expectativas.
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Entre los economistas y financieros se reconoce el efecto Pigmalión el cual consiste en que las expectativas de una persona tienen influencia directa sobre el comportamiento de otra. En teoría económica, esto se conoce como profecías autocumplidas y es que las expectativas que se tengan sobre el futuro económico me llevarán a tomar decisiones en la actualidad, si este efecto se genera masivamente entre los agentes económicos tarde o temprano se cumplirán dichas expectativas.

El arte (o ciencia) de la predicción es una actividad constante en el ámbito financiero debido a que se deben tomar decisiones con base en el escenario generado. Las preguntas más comunes son: ¿es buen momento para invertir?, ¿qué activo tendrá el mejor desempeño?, ¿en este momento debería comprar, vender o mantener?, entre muchas otras preguntas que surgen en el camino. Para tratar de generar un escenario lo más apegado a la realidad, las instituciones financieras contratan analistas que, con la ayuda del análisis técnico, fundamental o cuantitativo generan objetivos en los activos financieros.

A continuación, se toman de ejemplo algunas encuestas de expectativas sobre activos mexicanos. En primer lugar, tenemos la encuesta de sentimiento de mercado generada por la AMIB y que se basa principalmente en análisis fundamental. En diciembre de 2023, dicha encuesta apuntaba a que el promedio objetivo para cierre de 2024 era de 59,223 puntos, el 56.3% de los encuestados consideraban que era un buen momento para incrementar exposición en el mercado accionario.

Para junio de 2024 la estimación aumentaba a 60,184 puntos con el 53.8% dispuestos a aumentar exposición. Lo interesante es que justo en junio empezó una tendencia bajista en el IPC que llevó al índice hasta las 49,000 unidades; solo uno de los participantes de la encuesta mencionada apuntaba como objetivo las 49,520 unidades, sin duda le debieron dar un bono por haber acertado. Pero, curiosamente para mediados de 2024 ninguna de las estimaciones apuntaba a niveles por debajo de las 50,000 unidades.

La estimación más baja para el cierre de 2024 se presentó en la encuesta de octubre con un promedio de 56,534 y solo el 28.6% con disposición de aumentar exposición en el mercado accionario. A pesar del pesimismo del segundo semestre, había estimaciones que superaban las 60,000 unidades; a estos les debieron haber quitado su bono. El cierre del IPC en 2024 se dio en las 49,513 unidades. Como se mencionó, solo un participante de la encuesta apuntó a este nivel.

Otra encuesta desarrollada por la AMIB junto con El Economista, pero que se enfoca en análisis técnico es la encuesta ANATEC-AMIB. Al cierre de 2023 se tenía un objetivo promedio en el IPC y para cierre de 2024 en 56,569 puntos. Para mitad de 2024 el estimado promedio ya se ubicaba en 58,914 puntos; es decir un incremento que fue en línea con lo mostrado por la encuesta fundamental.

Parecería que ambas encuestas se vieron influenciadas por el movimiento del primer semestre de 2024 en que el IPC registró un nuevo máximo y se mantuvo en niveles cercanos a las 58,000 unidades. Pero pocos contaban con los resultados de las elecciones, principalmente en la parte legislativa, lo que llevó a que el ánimo cambiara completamente. Ya para la encuesta ANATEC, el promedio objetivo caía hasta 55,563 unidades.

De ambas encuestas y de otras que generan otros medios de comunicación, se puede deducir que las estimaciones están altamente influenciadas por el ánimo inmediato sobre el mercado; es decir, si el movimiento general de los últimos meses es positivo, lo más probable es que las expectativas aumenten, pero esto no incorpora los eventos futuros que se puedan presentar. Uno de los ejemplos más claros de lo anterior, es justamente lo sucedido en las elecciones en México el año pasado y que provocaron movimientos agresivos en el mercado accionario. Pocos o prácticamente nadie anticipó una bajada tan drástica.

La pregunta importante es ¿qué estiman los expertos para este 2025? En la encuesta de diciembre 2024 se tiene un objetivo promedio de 57,857 unidades con un rango que va de un mínimo en 54,000 y máximo en 59,931. Ya para el cierre del primer semestre del año, el objetivo se mueve a un promedio en 58,574 con mínimo en 54,000 y máximo en 62,600. Es interesante porque el estimado promedio solo aumentó 1.0%, podríamos decir que se mantiene relativamente estable, pero si se modifica el estimado máximo que rebasa las 60,000 unidades. Si tomamos en cuenta que el IPC cerró 2024 en 49,513, el objetivo de retorno promedio para todo este año es de 18.3%. A pesar del optimismo en el estimado, solo el 47.4% esta dispuesto a aumentar su exposición en el mercado accionario, menos de la mitad, lo que refleja todavía cautela.

La última encuesta ANATEC publicada corresponde al segundo trimestre 2025 con un objetivo promedio para cierre de 2025 en 59,206 con un mínimo en 55,000 y máximo en 64,500.

Seguramente la expectativa de alguno de los participantes se acercará al cierre en este 2025 debido a que el rango entre máximo y mínimo de ambas encuestas es de más de 15%. Pero lo que si debemos considerar es que estas estimaciones no incorporan algún evento con baja probabilidad de ocurrencia. Incluso parecería que los analistas no consideran el efecto de desaceleración económica en México, la guerra arancelaria por parte de Estados Unidos, algún evento geopolítico de escala mayor, o algún otro evento que pudiera inyectar nerviosismo entre los inversionistas.

Basados en esas estimaciones, los inversionistas deberían permanecer invertidos en activos mexicanos y, si la situación se mantiene estable, seguramente veremos una revisión al alza en las encuestas de expectativas, a final de cuentas los estimados se deben revisar constantemente.