Las negociaciones arancelarias de Estados Unidos con otros países están llegando a su fase final, con algunos acuerdos ya establecidos. Un ejemplo de ello es Japón, que acordó un arancel del 15% y comprometió una inversión de 550,000 millones de dólares en territorio estadounidense. Además, el 27 de julio de 2025, se dio a conocer un acuerdo similar entre la Unión Europea y Estados Unidos, también con un arancel del 15%. Este podría convertirse en el nuevo estándar mínimo para las tarifas arancelarias. A medida que avanza la semana, observaremos si otros países se alinean con los intereses de Donald Trump, especialmente considerando que, a partir del 1 de agosto, entrarán en vigor los aranceles previamente anunciados, a menos que se llegue a nuevos acuerdos. México, por su parte, sigue negociando para reducir los aranceles sobre los productos que no están cubiertos por el TMEC.
En este contexto, los reportes sugieren que la administración de Claudia Sheinbaum está bajo presión por parte de Estados Unidos para intensificar los esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico. Algunos informes indican que, como parte de las negociaciones, podría solicitarse la entrega de figuras políticas relevantes para reducir los aranceles impuestos al país. Sin embargo, esto sigue siendo objeto de especulación y se espera que las conversaciones continúen en los próximos días.
Aunque Trump está logrando acuerdos a su favor al imponer aranceles más altos, es importante considerar el impacto que esto podría tener en la economía de Estados Unidos. La imposición de aranceles a todos los países podría resultar en un aumento de los precios internos, lo que afectaría directamente a los consumidores estadounidenses. Este escenario nos lleva nuevamente al debate sobre una posible reducción de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal (FED), una medida que se espera para septiembre, aunque esta semana se llevará a cabo una nueva reunión de política monetaria. Es relevante recordar el reciente episodio en el que Trump visitó el edificio en remodelación de la Reserva Federal en Washington, donde discutió con Jerome Powell sobre el alto costo de las renovaciones. Trump afirmó que el proyecto costaba 3,100 millones de dólares, mientras que Powell desmintió esa cifra, señalando que las estimaciones se referían a un proyecto de construcción iniciado hace cinco años.
En Europa, el Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener su tasa de interés en 2.00%, tal como se esperaba, y no ha proporcionado indicaciones claras sobre futuras decisiones. El BCE ha señalado que esperará para evaluar el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos antes de tomar nuevas medidas monetarias.
El impacto del acrónimo “TACO” en las decisiones de Trump
Un factor que podría influir en la postura de Trump respecto a la implementación de los aranceles es el acrónimo “TACO”, que en este contexto significa “Trump Always Chicken Out” (Trump siempre se echa atrás). Este término hace referencia a la tendencia de Trump a cambiar de postura en momentos clave, retrocediendo frente a las presiones políticas o económicas. Sin embargo, en esta ocasión, algunos analistas creen que Trump podría optar por no seguir su patrón habitual de “echarse atrás” y mantener firme la fecha límite del 1 de agosto para la entrada en vigor de los aranceles.
El hecho de que Trump haya mantenido su postura en otros temas importantes, como las negociaciones con Japón y la Unión Europea, podría indicar que se está preparando para actuar de manera más firme. Esto sugiere que podría no ceder esta vez, a pesar de las presiones y las incertidumbres que rodean los efectos de estos aranceles en la economía global.
Esta semana, los datos económicos clave de Estados Unidos se concentrarán entre miércoles y viernes. El miércoles se publicarán las cifras de empleo privado, con una estimación de 75,000 nuevos puestos, tras una disminución de 33,000 el mes pasado. Ese mismo día, se anunciará el Producto Interno Bruto (PIB) avanzado, con una previsión de crecimiento del 2.4% para el segundo trimestre. A las 12:00 hora de CDMX, se espera la decisión de política monetaria de la Reserva Federal, en la que no se anticipan cambios, aunque se espera que tanto el comunicado como la rueda de prensa de Jerome Powell ofrezcan pistas sobre una posible reducción de tasas en septiembre. El jueves se publicará el índice de Precios de Consumo Personal (PCE), y el viernes se revelarán los datos de nóminas no agrícolas y la tasa de desempleo, con expectativas de 102,000 nuevos empleos y un 4.2% de tasa de desempleo, respectivamente.
En cuanto al comportamiento del tipo de cambio USD/MXN, el par intentó romper el promedio móvil de 200 semanas, que se encuentra en 18.5960, cerrando la semana en 18.55. Esta semana será crucial para determinar si se confirma el rompimiento de ese nivel o si, por el contrario, veremos un rebote hacia el nivel de 18.98, donde se encuentra el promedio móvil de 100 semanas, después de haber probado la resistencia de 18.80. A mi parecer, es probable que se presente un respiro en torno a estos niveles, y si el rompimiento de 19.00 no se materializa, podría buscarse una ruptura hacia el nivel de 18.50, con el siguiente soporte en 18.20.


