El brote de sarampión en México ha alcanzado niveles críticos. Entre el 21 y 25 de julio, los contagios confirmados pasaron de 3,553 a 3,730, lo que representa un incremento de 197 casos en solo cuatro días, según datos de la Secretaría de Salud (SSA). Hasta el momento, se han registrado 12 fallecimientos: 11 en Chihuahua y uno más en Sonora.
Las autoridades sanitarias alertan sobre una aceleración en la transmisión del virus. Mientras que el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) reportó 35 nuevos casos en 48 horas en su informe del 21 de julio, el siguiente boletín, publicado cuatro días después, contabilizó 86 infecciones nuevas en apenas 24 horas.
La población más vulnerable sigue siendo la de menores de entre cero y cuatro años, con 838 casos acumulados y una tasa de incidencia de 8.05 por cada 100,000 habitantes. Sin embargo, también se observa un repunte preocupante en adultos jóvenes: las personas de entre 25 y 29 años suman 512 casos, y las de 30 a 34 años acumulan 419.
Respuesta sanitaria ante el brote de sarampión
Chihuahua concentra el 93% de los contagios confirmados, con 3,490 casos y una tasa de incidencia de 88 por cada 100,000 habitantes. Otras entidades afectadas son Sonora (84 casos), Coahuila (42), Zacatecas y Durango (21 cada uno), Michoacán (14) y Tamaulipas (12). En total, se han identificado 7,086 casos probables en 82 municipios de 20 estados del país.
Frente a esta emergencia, el gobierno de Chihuahua implementó la Estrategia Escudo Juárez, que contempla una campaña masiva de vacunación gratuita para personas de entre seis meses y 49 años. Solo en la última semana se han aplicado más de 42,000 dosis.
A nivel federal, la SSA activó el Plan de Respuesta Rápida para la Interrupción del Brote de Sarampión, que incluye vigilancia epidemiológica intensiva, búsqueda activa de casos, ampliación de cobertura de vacunación y fortalecimiento de los diagnósticos laboratoriales.
El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas y puede tener complicaciones graves como neumonía, encefalitis y ceguera. Dado que no existe un tratamiento específico, las autoridades insisten en que la vacunación sigue siendo la mejor defensa para contener esta emergencia sanitaria.


