AT&T, la gigante estadounidense de telecomunicaciones, está considerando vender su unidad en México en una operación que podría superar los 2,000 millones de dólares, según informó Bloomberg News. De acuerdo con fuentes cercanas al proceso citadas por el medio, las negociaciones están en marcha, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva.
La posible desinversión marcaría un giro en la estrategia de AT&T en el país, donde opera como el segundo mayor proveedor de servicios móviles, solo por detrás de América Móvil, la empresa de Carlos Slim. Desde su llegada al mercado mexicano en 2015 con la compra de Iusacell y Nextel, la compañía ha invertido miles de millones de dólares para competir en un sector dominado por un agente económico preponderante.
Pese a su crecimiento sostenido bajo el liderazgo de Mónica Aspe —con un incremento del 33% en ingresos y un nivel de clientes pospago que supera al de Telcel en proporción—, AT&T ha enfrentado desafíos estructurales en un mercado altamente concentrado. Entre ellos, destaca la imposibilidad de conectar a 18 millones de mexicanos a su red por restricciones en la distribución de chips, derivadas de acuerdos entre Telcel y Oxxo.
La noticia llega en un contexto en el que otros actores también están reconsiderando su presencia en el país. A finales de julio, Reuters reportó que Telefónica España inició negociaciones exclusivas para vender su filial mexicana a Beyond ONE, empresa matriz de Virgin Mobile. Esta decisión se alinea con la estrategia de Telefónica de reducir su exposición en América Latina, donde los márgenes de ganancia no justifican el costo de capital.
El anuncio sobre AT&T provocó reacciones inmediatas en los mercados. Las acciones de América Móvil subieron 2.90% en la Bolsa Mexicana de Valores, cotizándose en 17.32 pesos por unidad, reflejo de la expectativa de una menor competencia si la venta se concreta.
Aunque todavía no hay detalles sobre posibles compradores ni plazos definidos, la operación podría tener un impacto significativo en el panorama competitivo de las telecomunicaciones en México. La salida de AT&T reconfiguraría el equilibrio entre los principales operadores y podría abrir espacio para nuevos jugadores o una mayor concentración del mercado.


