Ayer 25 de agosto se cumplieron los 100 años de que se promulgó la Ley Orgánica del Banco de México, fecha en que podemos decir que nació nuestro banco central. Sin duda es una fecha de festejo ya que es una de las instituciones con mejor reputación no solo a nivel interno, sino también en el extranjero y es que son varios los presidentes de Banco de México los que han recibido el premio de banquero central del año.
La idea de un banco central en México surgió de la necesidad de ordenar las finanzas del país después de los estragos económicos que generó la revolución. Uno de los principales objetivos era tener una institución encargada de emitir los billetes y monedas de circulación oficial en el país, es decir un banco único de emisión. Además de que sirviera de apoyo en la actividad crediticia. Ya en la convención bancaria de 1924 se plantea la idea del presidente Calles para concretar esta propuesta a través del secretario de Hacienda Alberto Pani, desde finales de dicho año se creó una comisión para elaborar los estatutos y la escritura constitutiva.
No es objetivo de este texto hablar sobre toda la historia de Banco de México, pero si vale la pena destacar algunas fechas relevantes; por ejemplo, 1994 cuando la institución deja de financiar al gobierno debido a que recibe la autonomía legal, la cual se formaliza en 2001 cuando se adopta el régimen autónomo. Esto fue muy importante ya que es fundamental para un banco central mantener la confianza de los agentes económicos para hacer cumplir su mandato y alcanzar los objetivos sin estar supeditado a las necesidades del gobierno.
Otro evento relevante que repercute en la actualidad es la adopción del esquema de objetivos de inflación desde el año 2000 y que se formaliza en 2003. Con esto, Banxico se une a la mayoría de los bancos centrales del mundo que consideran que, el control del poder adquisitivo de la moneda es una gran herramienta de estabilización económica. Para el caso mexicano, el objetivo se plantea en 3.0% ±1.0% y, desde entonces, los esfuerzos del banco central se enfocan en alcanzar este objetivo.
Evidentemente, las dos fechas señaladas son relevantes para el actuar de nuestro banco central en la actualidad. La relevancia que tiene el banco central en cuanto al desempeño económico le ha generado ataques en algunos momentos, principalmente cuando el gobierno desea que la tasa de interés sea menor para tratar de impulsar la economía y ganar puntos a nivel político, pero los miembros del banco central han sabido sortear esos embates y mantenerse firmes para seguir su mandato único sin importar las presiones. De la misma manera, las decisiones de los miembros de la junta de gobierno generan debate entre economistas y financieros, pero es solo el tiempo el que da la razón y, en la mayoría de los casos son las decisiones de Banxico las que han sido acertadas. Tan solo hay que voltear a ver el último choque inflacionario entre 2021 y 2023; Banxico utilizó su herramienta de política monetaria para anclar las expectativas y llevar la inflación nuevamente al rango objetivo. Sin duda hay críticas y cosas que se pueden mejorar, pero no cabe duda de que contamos con una institución sólida.
Hay que celebrar que tenemos un banco central autónomo, totalmente enfocado a su mandato único y del que debemos sentirnos orgullosos.


