Moscú, 28 de agosto de 2025 (Reuters). — El presidente ruso, Vladimir Putin, llega a la próxima cumbre con Xi Jinping en un contexto de preocupación por la caída del comercio bilateral, que en los últimos meses ha perdido impulso tras alcanzar niveles récord en 2024.
Luego de que Occidente aislara a Moscú por la invasión de Ucrania en 2022, China emergió como socio clave: compró petróleo ruso y exportó automóviles, maquinaria y productos electrónicos que elevaron el intercambio a 245.000 millones de dólares en 2024.
Comercio en retroceso
Entre enero y julio de 2025, el volumen de negocios cayó un 8,1% interanual, arrastrado por la reducción de las exportaciones rusas de petróleo y la disminución de las importaciones de vehículos chinos. Aunque se interpreta en parte como una corrección tras los máximos históricos, la tendencia preocupa en Moscú.
Fuentes cercanas a las negociaciones señalaron que, antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, ambas delegaciones buscan fórmulas para revertir la caída, con agricultura y energía como sectores potenciales de expansión.
Dependencia estratégica
China es ya el principal socio comercial de Rusia, y su tecnología ha sido crucial para sostener la industria militar rusa. “Sin ellos no habríamos fabricado ni un solo misil… toda la economía se habría hundido”, dijo una fuente próxima al gobierno ruso.
Sin embargo, en Moscú reconocen que la relación es asimétrica: la economía china es nueve veces mayor, y muchas decisiones de Pekín responden más a sus propios intereses que a una verdadera alianza. “China no se comporta como un aliado… a veces se aprovecha”, admitió otra fuente.
Xi y Putin: socios “de acero”
Xi y Putin han fortalecido su vínculo desde 2022, cuando firmaron una asociación estratégica “sin límites”. En su última visita a Moscú, Xi calificó a ambos países como “amigos de acero” y se comprometió a llevar la cooperación a un nuevo nivel frente a la influencia de Estados Unidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino defendió la solidez de la relación, asegurando que la cooperación “ha dado resultados fructíferos” y que la tendencia de progreso se mantendrá a largo plazo.


