El miércoles 17 de septiembre tendrá lugar el anuncio de política monetaria por parte de la Reserva Federal, al momento de escribir este artículo se tiene un 96% de probabilidad de que el recorte sea de 25 puntos base y unos pocos (el 4.0% restante), apuesta por 50pb. El hecho es que la institución realizará su primer recorte de 2025. Hay que recordar que la FED mantuvo un ciclo de aumentos en la tasa de referencia desde inicios de 2022 hasta mediados de 2023 debido a un repunte en la inflación que no fue transitorio. La tasa se mantuvo en el rango de 5.25% a 5.50% hasta septiembre de 2024, siendo un máximo que no se veía desde 2007. Las críticas a la institución vinieron por la tardanza en su actuar y es que, desde mediados de 2022, la inflación en Estados Unidos comenzó un proceso de desaceleración y para mediados de 2023 ya se habían alcanzado niveles alrededor del 3.0%. La pregunta importante entonces es: ¿por qué la FED tardó tanto tiempo en iniciar con los recortes? Es una realidad que el comportamiento de la inflación en Estados Unidos ha sido inconsistente con algunos repuntes en ciertos momentos, pero prácticamente desde inicios de 2024 la inflación general se mantuvo por debajo del 3.0%.
Son dos los factores que explican el porqué de la tardanza; el primero tiene que ver con la inflación subyacente la cual se mantuvo por encima del 3.0% todavía hasta el primer trimestre de este 2025, la FED todavía tiene el temor de efectos de segundo orden al observar que la subyacente se mantiene por encima del objetivo y con componentes que todavía están presionados como la vivienda. El segundo factor tiene que ver con la fortaleza de la economía de Estados Unidos, que se refleja en la tasa de desempleo; desde inicios de 2022 y hasta mayo de 2024, dicha tasa se mantuvo por debajo del 4.0% representando mínimos históricos que no se veían desde la década de los 70. Hay que recordar que las dos variables (inflación y desempleo) inciden directamente en las decisiones de la FED por la relación históricamente inversa entre ambas (lo cual se muestra en la curva de Phillips), es decir, ante una tasa de desempleo muy baja supondría un repunte en la inflación.
Lo extraño es que en septiembre de 2024 la FED realizó un recorte de 50pb. y le siguieron dos recortes adicionales de 25pb., esto llevó a pensar en el inicio del ciclo de recortes, pero a lo largo de 2025 se ha mantenido una pausa, el pretexto es el temor que se tiene de que los aranceles impuestos por el actual presidente provoquen choques inflacionarios, pero hasta el momento no queda del todo claro el impacto que tienen estos aranceles en los precios generales, ya que la inflación se ha mantenido por debajo del 3.0%. El punto culminante de las dudas que genera la Reserva Federal se vio reflejado en su último comunicado en que se presentaron dos votos disidentes, algo que no sucedía desde la década de los 90.
Ahora bien, la disyuntiva de la FED viene en el sentido de enviar un mensaje contundente de que ahora si inicia un ciclo de recortes prolongado en la tasa de referencia por la preocupación del repunte en la tasa de desempleo, o que se mantendrá la postura de “esperar a ver” el comportamiento de las variables en los meses por venir. Definitivamente, esta última postura no es la que quieren escuchar los mercados y le podría generar mayores presiones al presidente de la Reserva Federal. No hay que olvidar que el anuncio de política monetaria de este miércoles estará acompañado de actualización de expectativas económicas, lo que dará una idea más clara a los agentes económicos de la postura del organismo.
Actualmente, los mercados financieros se encuentran eufóricos con los principales índices accionarios en máximos históricos, esto debido a la expectativa del recorte en la tasa, pero esperemos que la FED y, principalmente, el presidente de la institución, no sean los aguafiestas que provoquen que la música se detenga. No lo creo, pero hay que estar muy pendientes de que las decisiones de la FED no tengan sesgos políticos.


