Nvidia anunció una inversión histórica de hasta 100,000 millones de dólares en OpenAI, acompañada de un acuerdo para suministrar los chips avanzados que impulsarán los centros de datos de la compañía de inteligencia artificial. El pacto, revelado este lunes, representa un acercamiento sin precedentes entre dos de los protagonistas más influyentes de la carrera global por el desarrollo de IA y refuerza la interdependencia de los gigantes tecnológicos que compiten por dominar este sector.
El convenio contempla dos operaciones interrelacionadas: primero, Nvidia inyectará capital mediante acciones sin derecho a voto en OpenAI; después, la empresa fundada por Sam Altman destinará esos recursos a la compra de hardware de alto rendimiento de la propia Nvidia. Altman destacó que “la infraestructura computacional será la base de la economía del futuro”, subrayando que la alianza permitirá escalar los avances de IA para empresas y usuarios en todo el mundo.
Ambas compañías firmaron una carta de intención para instalar al menos 10 gigavatios de sistemas Nvidia, una potencia equivalente al consumo eléctrico de más de 8 millones de hogares de Estados Unidos. El primer gigavatio se desplegará en la segunda mitad de 2026, en la plataforma Vera Rubin.
El anuncio impulsó las acciones de Nvidia hasta un 4,4% en la jornada, mientras que Oracle, socio de OpenAI, avanzó alrededor de un 6%. Oracle colabora con OpenAI, Microsoft y SoftBank en el proyecto Stargate, un plan de 500.000 millones de dólares para construir centros de datos de IA a escala global. Según fuentes cercanas a la operación, la inversión inicial de Nvidia será de 10.000 millones de dólares, con entregas de hardware a partir de 2026.
Analistas celebraron el impacto positivo para Nvidia, aunque algunos advirtieron que parte del capital podría regresar a la empresa en forma de compras de chips, reavivando inquietudes sobre “circularidad” financiera. También surgieron dudas sobre un posible escrutinio antimonopolio, dado que el compromiso refuerza el dominio de Nvidia en el mercado de semiconductores de IA y la posición de OpenAI como líder en software. Aun así, la administración de Donald Trump ha mantenido una postura más flexible en materia de competencia, en contraste con la política más estricta de la era Biden.
OpenAI, valorada recientemente en 500,000 millones de dólares, mantiene además sus planes de diseñar chips propios junto a Broadcom, en busca de alternativas que reduzcan su dependencia de Nvidia, sin que este acuerdo altere su colaboración con Microsoft ni sus proyectos internos.


