Gaza
Crédito Unsplash

Trump y Netanyahu presentan plan de paz para Gaza con miras a la reconstrucción económica

El plan dedica un amplio apartado a la recuperación económica y social de Gaza. Para atraer inversión, prevé una “zona especial” con tarifas preferenciales y condiciones fiscales competitivas.
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldaron un plan de 20 puntos que no solo busca un alto el fuego inmediato en Gaza, sino que incorpora un ambicioso programa de rehabilitación económica para la Franja.

La estrategia, difundida por la Casa Blanca, prevé que, una vez aceptada por las partes, cesen de inmediato las hostilidades para facilitar el intercambio de rehenes y prisioneros. Posteriormente, Israel retiraría gradualmente sus fuerzas, con la condición de que Hamás entregue a todos los rehenes —vivos o fallecidos— en un plazo de 72 horas. A cambio, Israel liberaría a 250 presos condenados a cadena perpetua y a 1,700 gazatíes detenidos tras los ataques del 7 de octubre de 2023. También se contempla la repatriación de restos de víctimas en un esquema de canje.

El plan dedica un amplio apartado a la recuperación económica y social de Gaza. La administración Trump promete el envío de “toda la ayuda humanitaria”, con rehabilitación de infraestructura esencial: agua, electricidad, alcantarillado, hospitales y carreteras, así como la remoción de escombros, bajo supervisión de Naciones Unidas, la Cruz Roja y otras agencias neutrales. Para atraer inversión, se prevé una “zona especial” con tarifas preferenciales y condiciones fiscales competitivas para empresas interesadas.

El desarrollo estará coordinado por una nueva “Junta de la Paz”, un organismo internacional transitorio presidido por Trump, que gestionará la financiación para la reurbanización y establecerá estándares de gobernanza modernos. Se formará un comité palestino tecnocrático, asistido por expertos internacionales, para garantizar servicios públicos eficientes. Hamás y otras facciones quedarían excluidos de la administración.

El documento apuesta por convertir a Gaza en una economía “próspera” y un territorio desradicalizado. Promueve la convocatoria de un panel de expertos en desarrollo urbano de Oriente Medio y alienta a la población a permanecer, con la promesa de oportunidades de empleo y estabilidad.

Aunque mediadores cataríes y egipcios ya presentaron el plan a Hamás, el grupo palestino aún no ha respondido. Analistas advierten que la propuesta supone, de facto, colocar a la Franja y a sus 2 millones de habitantes bajo control internacional, a cambio de una reconstrucción económica sin precedentes, pero con un horizonte político todavía incierto.