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Foto: Adobe Stock.

¿Burbuja o no?

La burbuja de la inteligencia artificial comenzó a gestarse a finales del 2022 con el lanzamiento de ChatGPT, pero somos conscientes que falta todavía mucho por desarrollar.
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John Kenneth Galbraith, reconocido economista, mencionó: “una vez que la euforia ha empezado, está no puede ser detenida. Solo puede derivar en el colapso”. Esta frase nos ayuda de preámbulo para tratar de determinar si nos encontramos actualmente en la burbuja de la inteligencia artificial y con la cual podemos deducir que sí, ya que la euforia sobre la inteligencia artificial se está desarrollando. Pero el lector no debe espantarse y salir corriendo a vender todas sus posiciones accionarias, pues lo importante no es el desarrollo de la burbuja, sino el momento en que estallará, situación que es muy difícil de saber con exactitud; de hecho, el inversionista aprovechará los periodos de euforia ya que representan momentos de fuerte apreciación para las acciones.

Ahora bien, la burbuja de la inteligencia artificial comenzó a gestarse a finales del 2022 con el lanzamiento de ChatGPT, si bien ya se hablaba mucho sobre la IA en años anteriores, su incorporación a la vida cotidiana marca el uso extendido y por lo tanto el inicio de dicha burbuja. Con el lanzamiento de ChatGPT, siguieron otras empresas grandes que comenzaron a desarrollar sus plataformas de IA y los avances que tenemos actualmente son increíbles, pero somos conscientes que falta todavía mucho por desarrollar.

Como se mencionó anteriormente, lo importante de una burbuja no es su desarrollo, sino conocer la etapa en la que nos encontramos. Para lo anterior, podemos basarnos en las etapas mencionadas por Hyman Minsky, economista que estudio las crisis. Estas etapas se pueden resumir en 5:

  • Desplazamiento: momento en que surge una innovación tecnológica o de mercado.
  • Boom: Los precios empiezan a subir y atraen más inversionistas.
  • Euforia: Los precios se disparan y se ignoran los riesgos.
  • Toma de ganancias: Los inversionistas más experimentados comienzan a vender.
  • Pánico: La mayoría intenta salir de manera desesperada, se generan problemas de liquidez y el mercado colapsa.

Es claro que la primera etapa se ha completado; pues muchos consideran que la IA es una revolución tecnológica tan importante como lo fue el internet a finales del siglo pasado. Esto ha provocado que diversos sectores incorporen IA en sus procesos productivos, además que dicha tecnología se está incorporando a la vida cotidiana.

La segunda etapa también se debe considerar ya que los precios de los activos ligados al desarrollo de la IA han subido de manera considerable. Veamos algunos ejemplos: las acciones de GOOGL han ganado 187% desde enero de 2023 a la fecha, MSFT +134%, META +487% y la joya de la corono es NVDA con el 1,306%. Los rendimientos de los últimos dos años han sido extraordinarios, tan solo el índice Nasdaq 100 acumula una ganancia de 130%. Lo que ha impulsado la cotización de estas acciones es la inversión e incorporación de inteligencia artificial no solo a los hogares, sino a las empresas y gobiernos. Una de las acciones que presentan el mejor desempeño en el periodo mencionado es PLTR la cual ha ganado 3,100%. Evidentemente, estas ganancias confirman que nos encontramos en el desarrollo de una burbuja bursátil. 

En la etapa tres es donde comienzan las dudas, ¿estamos en un momento de euforia? La respuesta es sí, por la rápida apreciación de los precios, pero no sabemos si se están ignorando los riesgos. De hecho, los inversionistas incorporan las expectativas de crecimiento en las ganancias de las empresas; la expectativa es que para 2026 el EPS de las empresas del S&P 500 sea de alrededor de 330 usd. Desde 2024, las ganancias han sido de doble dígito y se estima que para 2026 el ritmo se mantenga. Actualmente la razón precio/utilidad (P/U) se ubica en 31x, muy por encima del promedio histórico de 16.5x. Pero el forward P/U se ubica en 23.2x, un nivel más razonable y apegado a la tendencia de los últimos años en alrededor de 20x. Es decir, si se cumplen las expectativas respecto a las ganancias que generarán las empresas y derivado de la IA, el mercado no está sobrevaluado.

No podemos considerar que estamos en el punto cuatro y es que no se percibe un proceso de toma de utilidades, de hecho, los últimos informes de tenencia de los grandes fondos de inversión apuntan a acumulación. Mucho se habla de que Warren Buffet mantiene niveles récord de efectivo, pero también vemos que sigue adquiriendo posiciones accionarias como fue la compra de OxyChem.

Con todo lo anterior, podemos deducir que nos encontramos en la etapa intermedia de todo el ciclo de una burbuja. No se puede negar que hay activos sobrevaluados como es PLTR con un P/U de 623x, pero las empresas representativas se ubican en niveles moderados.

Si bien, podemos deducir que todavía falta tiempo para alcanzar los niveles de pánico, el inversionista debe mantener la prudencia en sus portafolios de inversión y no dejarse llevar por una avaricia desmedida, sobre todo para no sobrealimentar la burbuja. Los aspectos psicológicos son muy importantes para la evolución de una burbuja financiera y el pensar que, en esta ocasión será diferente, siempre deriva en la catástrofe. A final de cuentas, las inversiones se tratan de mantener la disciplina, sin importar el ruido del mercado.