Manzanas El Indio, una de las empresas emblemáticas en la distribución del fruto característico de Cuauhtémoc, presentó un nuevo modelo de negocio con el que busca fortalecer la producción, el desarrollo y el reconocimiento de la manzana chihuahuense. Esta iniciativa apunta a consolidar un cultivo que, por décadas, ha dado identidad y orgullo a las comunidades del occidente del estado de Chihuahua.
El proyecto tomó forma con el acompañamiento estratégico de Balam, firma desarrolladora de agronegocios con presencia nacional, que ha contribuido a robustecer la estructura empresarial de Manzanas El Indio. Gracias a esta colaboración, la compañía integró a toda la cadena productiva para fortalecer la distribución del fruto y atender la creciente demanda del mercado nacional, además de preparar el camino hacia procesos de exportación.
Fernando Rentería, director operativo de Manzanas El Indio y miembro de la tercera generación familiar al frente de la administración, destacó la transformación que ha implicado esta alianza. “Desde que estamos acompañados por Balam nos bajamos del tractor para ponernos frente a una computadora y entender toda la ingeniería financiera que nos ayuda a manejar mejor las huertas, los trabajadores y cada elemento de nuestro trabajo”, afirmó. Su testimonio ilustra el tránsito de un modelo tradicional hacia una gestión moderna basada en datos, procesos eficientes y planeación integral.

La evolución de Manzanas El Indio se apalanca en el Modelo de Desarrollo Empresarial Ganadero y Agroindustrial (MODE GANA), diseñado por Balam y orientado a impulsar el crecimiento sostenible de productores y comercializadores. Este esquema incorpora planes financieros, operativos, tecnológicos y empresariales que permiten profesionalizar las actividades agrícolas y optimizar cada eslabón de la cadena.
Si bien el éxito de MODE GANA es evidente en el caso de Chihuahua, la metodología ya se expande a otras regiones del país. Actualmente, Balam aplica este modelo en diversos cultivos y actividades agrícolas, como berries en Puebla, limón persa y meliponicultura en Campeche, además de colaborar con ganaderos chihuahuenses en la producción de carne premium.
Ricardo Paredes, director operativo de Balam, subrayó el propósito del acompañamiento. “Los productores conocen mejor que nadie su tierra y lo que siembran; en lo que podemos ayudarles es en el acompañamiento administrativo, legal, y en la integración de mejores tecnologías para la refrigeración, almacenaje, distribución y comercialización de sus productos para que logren mejores resultados”, señaló.
Como parte de OMNi, Balam también incorpora prácticas ambientales y sociales sostenibles, integrando tecnología que asegura el uso responsable de recursos y el desarrollo integral de las comunidades agrícolas del país.


