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Crédito Unsplash

Productores de carne redoblan medidas sanitarias ante riesgo del gusano barrenador

A un año de que se identificara el primer caso de gusano barrenador en México, la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) reafirma su compromiso con el fortalecimiento de las medidas de vigilancia sanitaria orientadas a prevenir, detectar y atender esta plaga.
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A un año de que se identificara el primer caso de gusano barrenador en México, la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) reafirma su compromiso con el fortalecimiento de las medidas de vigilancia sanitaria orientadas a prevenir, detectar y atender esta plaga que afecta directamente al ganado y representa una amenaza para la producción pecuaria del país.

Desde entonces, el organismo ha enfatizado la necesidad de redoblar esfuerzos para mantener bajo control un riesgo que podría tener consecuencias económicas y productivas de gran alcance si no se gestiona adecuadamente.

Durante los últimos doce meses, la AMEG ha intensificado las acciones de monitoreo en campo y los programas de capacitación dirigidos a productores, técnicos y personal operativo. Estas tareas han permitido mejorar la detección temprana de posibles casos y fortalecer la respuesta inmediata ante cualquier foco de riesgo. De igual forma, la asociación ha impulsado una coordinación más estrecha con autoridades sanitarias, especialistas y distintos actores de la cadena productiva, con el fin de garantizar un intercambio ágil de información y la implementación de estrategias efectivas para contener la plaga.

No obstante, la AMEG subraya que estos avances deben acompañarse de filtros de revisión más estrictos por parte de las autoridades y operadores en los puntos de control pecuario. La organización considera indispensable que estos mecanismos contribuyan a asegurar una movilidad responsable del ganado en todo el territorio nacional. Esto implica que los animales puedan trasladarse bajo condiciones adecuadas que no pongan en riesgo su salud o bienestar y, al mismo tiempo, se evite la dispersión del gusano barrenador, cuyo impacto podría comprometer la estabilidad de la producción cárnica.

Además, la asociación destaca que el fortalecimiento de la bioseguridad es una tarea compartida que requiere la participación activa de todos los involucrados en la industria pecuaria. Por ello, continuará promoviendo prácticas seguras, acciones preventivas y mecanismos de coordinación interinstitucional que permitan reducir vulnerabilidades y mantener una vigilancia permanente frente a esta amenaza sanitaria.

La AMEG reitera que la protección del hato ganadero nacional es una prioridad estratégica para el sector productivo. En ese sentido, hace un llamado a mantener la colaboración, reforzar los controles y asumir una responsabilidad colectiva para garantizar la sanidad animal y la sostenibilidad de la producción de carne en México.