El peso mexicano inició diciembre con cautela, luego de que el tipo de cambio volviera a tocar el promedio móvil de 100 días sin lograr confirmar un rompimiento. A este movimiento se sumó el aumento en las probabilidades de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal, que el mercado ya ubica en 85% para su próxima reunión. Con este escenario, el tipo de cambio regresó hacia la zona de 18.30 pesos por dólar para cerrar la semana, en un entorno de bajo volumen derivado del feriado de Acción de Gracias en Estados Unidos y del escaso apetito por riesgo propio del cierre de mes.
Para el mercado, prácticamente es un hecho que el próximo 10 de diciembre la Reserva Federal recorte su tasa en 25 puntos base. Las razones de este escenario se explican, en parte, por la política comercial del gobierno de Donald Trump, cuyos aranceles han impactado de manera suficiente a la inflación, obligando a conceder extensiones a varios países. El martes se anunció que este sería el caso de China: los aranceles que comenzarían el 29 de noviembre fueron pospuestos hasta el 10 de noviembre de 2026. Asimismo, durante el fin de semana se informó que varios productos provenientes de otros países también recibirían un periodo de gracia o una reducción arancelaria.
Estos ajustes reflejan que la estrategia comercial de Trump no fue bien recibida por los comerciantes, ya que los aranceles han terminado trasladándose a los consumidores vía inflación, lo que complica el margen de maniobra de la Reserva Federal para acelerar los recortes de tasa. Tan es así que, incluso, una encuesta publicada el fin de semana mostró que la popularidad del presidente se encuentra en su nivel más bajo de ambos periodos, con solo 34% de aprobación.
En este contexto, y hablando tanto de Donald Trump como de la Reserva Federal, ha comenzado a circular el rumor de que el posible sucesor de Jerome Powell en mayo, cuando concluye su mandato, sería Kevin Hassett, actual director del Consejo Económico Nacional, designado el 20 de enero por el propio Trump. Hassett ha realizado comentarios en el sentido de que las tasas de interés se encuentran demasiado altas y deberían bajar con mayor rapidez, lo que también ha contribuido al debilitamiento del dólar frente a la mayoría de las divisas.
Ya en el último mes de 2025, se anticipa que diciembre estará marcado por las decisiones de prácticamente todos los bancos centrales. Iniciando con la Reserva Federal, se espera un recorte de 25 puntos base el 10 de diciembre. Una semana más tarde, el 18, tocará el turno a Banco de México, que seguiría a la Fed. Por su parte, el Banco Central Europeo y el Bank of England mantendrían sus tasas sin cambios, mientras que en sentido opuesto se encuentra el Banco de Japón, que podría aumentar su tasa. Esta última decisión resulta especialmente relevante para nuestro mercado por su impacto en el carry trade y, por ende, en el comportamiento del peso.
En el ámbito local, habrá que seguir de cerca la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, luego de que una de sus integrantes, Lenia Batres, propusiera reabrir juicios que ya contaban con sentencia definitiva para revisar el tema de créditos fiscales, comenzando por el caso de FEMSA. Este escenario podría generar nerviosismo en el mercado mexicano y afectar tanto al peso como a los mercados de capitales y de deuda, ante un posible riesgo de fuga de capitales.
Para esta semana se esperan varios datos económicos en Estados Unidos. El lunes se publicarán el ISM manufacturero y el PMI manufacturero; el miércoles, además del ADP, se conocerán el PMI e ISM de servicios, así como la producción industrial; y el viernes se dará a conocer el dato de PCE y la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
En cuanto a niveles técnicos, podríamos ver un intento de rompimiento del soporte de 18.20 para buscar la zona de 18.00. Por el lado superior, la resistencia relevante se ubica en 18.52, correspondiente al promedio móvil de 100 días, con un pivote intermedio en el promedio móvil de 50 días, actualmente en 18.41.
Finalmente, no puede descartarse que en las próximas semanas observemos ajustes de posiciones por parte de fondos de inversión y hedge funds, así como mayores flujos de pago de corporativos a proveedores por el cierre del ejercicio. Este factor estacional, combinado con la elevada incertidumbre externa y los riesgos internos, podría generar episodios de presión para el peso, manteniendo elevada la volatilidad en el mercado cambiario durante el cierre del año.


