Durante la semana anterior, el mercado cambiario se mantuvo relativamente estable dentro de un rango de 17.88 a 18.05, sin embargo, detrás de esa aparente calma se comenzaron a acumular factores políticos y geopolíticos que podrían convertirse en los principales catalizadores de volatilidad para las próximas semanas. En este entorno, cada vez es más claro que la política está empezando a pesar más que los propios datos económicos.
Uno de los eventos más relevantes fue la incursión de Estados Unidos en Venezuela, donde el presidente Nicolás Maduro fue acusado de terrorismo vinculado al narcotráfico, dejando a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina. Posteriormente, el presidente Donald Trump señaló que Venezuela venderá petróleo a Estados Unidos y que estos recursos serán administrados por su gobierno con el objetivo de “fortalecer” al país sudamericano. Si bien este escenario podría beneficiar a las petroleras estadounidenses, el impacto indirecto en México no debe subestimarse.
En particular, Petróleos Mexicanos (PEMEX) podría verse afectada si Venezuela regresa con mayor fuerza al mercado petrolero estadounidense. Esto cobra relevancia si se considera la elevada carga de deuda de la petrolera mexicana y el hecho de que el gobierno federal ha reiterado ser garante de la misma, lo que podría representar un riesgo adicional para las finanzas públicas. A esto se suma el componente político: diversos reportes periodísticos apuntan a que México estaría enviando petróleo a Cuba, situación con la que la administración estadounidense ha manifestado su desacuerdo y que podría convertirse en un factor de fricción durante la revisión del T-MEC prevista para este año.
En el frente económico, los datos de empleo en Estados Unidos mostraron señales de desaceleración. El miércoles se publicó el reporte de ADP, con una creación de 41,000 empleos, por debajo del estimado de 47,000. El viernes, la nómina no agrícola reportó 50,000 nuevos empleos, también por debajo del consenso de 60,000, mientras que la tasa de desempleo se ubicó en 4.4%. Con esta información, el mercado asigna una probabilidad cercana al 90% a que la Reserva Federal mantenga sin cambios su política monetaria en la reunión del 28 de enero.
No obstante, más allá de los datos, la atención se ha desplazado hacia el frente político. El domingo por la noche se dio a conocer un video en el que se menciona que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, enfrenta investigaciones penales relacionadas con el manejo de fondos destinados a reestructuración y edificios del organismo. Este episodio parece formar parte de una creciente presión política para que, por un lado, el comité acelere los recortes de tasas y, por otro, para que Powell renuncie antes de concluir su mandato en mayo. Esta situación detonó una fuerte venta de activos en Estados Unidos: el dólar se debilitó y frente al peso llegó a tocar niveles de 18.90 durante la madrugada, mientras que el oro volvió a registrar máximos históricos. Sobre el eventual sustituto de Powell, Trump afirmó que ya tiene una decisión tomada, aunque aún no la ha hecho pública.
Otro tema que el mercado no puede perder de vista es la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos sobre la legalidad de los aranceles, particularmente aquellos impuestos bajo el argumento del combate al fentanilo, cuya resolución se espera para esta semana. Dependiendo del fallo, este tema podría volver a tensar las relaciones comerciales y añadir ruido adicional a los mercados financieros.
En la agenda económica, el foco estará en el dato de inflación de Estados Unidos, que se publicará el martes 13. El consenso espera que la inflación general se mantenga en 2.7%, mientras que la subyacente aumente a 2.7% desde el 2.6% previo. El miércoles se conocerán el Índice de Precios al Productor y las ventas de casas usadas, y el viernes el dato de producción industrial.
Desde el punto de vista técnico, el tipo de cambio no logró romper de manera sostenida la resistencia de 18.05, lo que mantiene un sesgo bajista en el corto plazo. Bajo este escenario, no se puede descartar un movimiento hacia la zona de 17.65, con 17.85 como soporte relevante. Sin embargo, una ruptura clara por encima de 18.05 abriría la puerta a un avance hacia 18.20.
En conclusión, el mercado se encuentra en un punto donde los datos económicos siguen siendo importantes, pero han comenzado a quedar en segundo plano frente a la política, la geopolítica y las decisiones institucionales. En este entorno, cualquier declaración o resolución inesperada puede convertirse rápidamente en el principal motor del tipo de cambio.
Nota: El lunes 19 de enero se conmemora el Día de Martin Luther King en Estados Unidos, por lo que será día inhábil en ese país.


