El flag football dará un paso clave en su camino hacia el debut olímpico cuando las selecciones de Estados Unidos y México se enfrenten en un partido de exhibición programado para febrero, como parte de las actividades que rodean al Pro Bowl de la NFL. El encuentro busca atraer mayor atención a este deporte, que fue incluido oficialmente en el programa de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 en octubre de 2023.
Las festividades comenzarán con los partidos del Pro Bowl, ahora integrados a la semana del Super Bowl, que se celebrarán el 3 de febrero en San Francisco. En ellos, figuras de la NFL competirán en un formato de flag football, mostrando las habilidades de este deporte sin contacto. Dos días después, el 5 de febrero, se disputará el duelo amistoso entre Estados Unidos y México en el Moscone Center, un escenario que se espera concentre el interés de aficionados, medios y promotores de la disciplina.
La inclusión del flag football en el calendario olímpico ha abierto la puerta a una mayor profesionalización y visibilidad internacional. De cara a Los Ángeles 2028, existe la posibilidad de que jugadores o exjugadores de la NFL se integren a los equipos nacionales junto a las actuales estrellas del flag football. La responsabilidad de seleccionar y preparar a los planteles olímpicos, tanto en la rama masculina como femenina, recae en USA Football.
Scott Hallenbeck, director ejecutivo de USA Football, destacó que la eventual incorporación de talento de la NFL fortalece el proyecto olímpico. Según afirmó, el objetivo de la organización es claro: conquistar las medallas de oro en ambas ramas durante los Juegos de 2028, apoyándose en el creciente interés de atletas de élite y aficionados.
Aunque el partido entre Estados Unidos y México será oficialmente un amistoso, ambos equipos anticipan un encuentro altamente competitivo. La rivalidad entre las dos selecciones se intensificó luego de que estuvieran programadas para disputar la final por la medalla de oro en el Campeonato Continental de las Américas de la IFAF en septiembre pasado, en Panamá, evento que fue cancelado debido a las malas condiciones climáticas.
El mariscal de campo estadounidense Darrell “Housh” Doucette III aseguró que el equipo afrontará el compromiso con la misma preparación e intensidad de un partido oficial, al considerarlo una oportunidad única para exhibir el flag football en un escenario de alto perfil. En la misma línea, el defensa y capitán de México, Ramón Alonso Gaxiola, subrayó la importancia del enfrentamiento y señaló que jugar una final o un duelo de esta magnitud es un sueño compartido por los jugadores de ambos países.
El choque entre Estados Unidos y México se perfila así como un escaparate estratégico para consolidar al flag football en la antesala de su estreno olímpico.


