El proceso electoral interno de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) registró un giro relevante con el anuncio del empresario Rómulo Mejía de declinar su candidatura a la presidencia del organismo. La decisión incluye la incorporación de su equipo al proyecto liderado por el maestro Augusto Ramos Melo, con el propósito de fortalecer la unidad, la gobernabilidad y la estabilidad institucional de la Cámara en un momento clave para el sector.
Mejía explicó que su determinación responde a una convicción institucional orientada a preservar la cohesión interna de CANACAR, al considerar que el autotransporte de carga enfrenta retos de gran magnitud que exigen consensos amplios y una conducción sólida. Subrayó que la fortaleza del organismo reside en su unidad y en su capacidad para construir acuerdos, al tratarse de un sector estratégico para el desarrollo económico del país.
Tras sostener una reunión con amplios grupos empresariales y seguidores de ambas candidaturas, el dirigente señaló que los desafíos actuales del autotransporte demandan un nuevo modelo de desarrollo institucional. Dicho modelo, afirmó, debe caracterizarse por una mayor apertura, representatividad y una renovación responsable de los liderazgos, capaz de responder a las necesidades presentes y futuras de la industria.
Como resultado de este acercamiento, se informó que la conformación de una planilla única, integrada por simpatizantes de ambos aspirantes, ya fue notificada formalmente al Comité de Elecciones de CANACAR. En este contexto, Mejía destacó que “oxigenar la conducción de la Cámara no significa romper, significa evolucionar y fortalecer nuestra capacidad de interlocución y de incidencia”, aludiendo a la importancia de una transición ordenada y consensuada.
Por su parte, Augusto Ramos Melo reconoció públicamente la decisión de Mejía y destacó que su incorporación fortalece un proyecto enfocado en la estabilidad institucional y en la construcción de un relevo con alto nivel de consenso. Señaló que la unidad es un activo estratégico para CANACAR y que sumar capacidades y experiencia resulta fundamental para enfrentar los retos del sector con una visión de largo plazo.
Mejía reiteró que su respaldo al proyecto encabezado por Ramos Melo se basa en la convicción de que su liderazgo y propuesta ofrecen una ruta sólida de estabilidad, legitimidad y proyección de futuro para la Cámara. “Mi decisión no es un paso atrás, es un paso al frente por CANACAR, por el sector y por su gobernabilidad”, puntualizó.
Finalmente, agradeció el respaldo recibido por afiliados, consejeros y transportistas durante los últimos meses, y afirmó que continuará participando activamente en el fortalecimiento del sector. Enfatizó que CANACAR está por encima de cualquier aspiración individual y que, cuando se trata de su futuro, la unidad debe prevalecer como la mejor decisión.


