El mercado de divisas se caracteriza porque sus operaciones se contabilizan de manera doble; es decir, el desempeño de una moneda se mide con relación a otra. Cuando se habla de la depreciación de una moneda, también nos referimos a la apreciación de otra. Lo anterior, sirve de contexto para referirnos al desempeño del peso mexicano y es que a lo largo de 2025 y lo que va de 2026 se habla de su fortalecimiento constante. Algunos analistas apuntan a que esta fortaleza se explica por las finanzas sanas del país, el diferencial de tasas y la entrada de flujos externos; mientras que del lado contrario se encuentran aquellos que consideran que la apreciación del peso se explica principalmente por el debilitamiento del dólar de manera generalizada.
Por lo regular, se utiliza el dólar de Estados Unidos como moneda base para determinar si otra divisa se ha fortalecido o debilitado, esto es lógico ya que es la moneda más operada a nivel mundial. El nivel más alto que ha registrado la paridad USD/MXN sucedió durante la pandemia en 2020 cuando se alcanzó 25.78, posteriormente comenzó un proceso de apreciación del MXN para alcanzar mínimos alrededor de 16.25 en abril 2024; la moneda nacional se apreció 36.8% en dicho periodo. Esta temporalidad coincide con el ciclo de aumentos en la tasa de referencia ha raíz de los choques inflacionarios que se observaron después de la pandemia, se pasó de una tasa en 4.0% en 2021 hasta el 11.25% ha finales de 2023.
Esto le daría un punto a aquellos que consideran el diferencial de tasas como razón principal de la apreciación, sin duda hay algo de cierto, pero no explicaría el fortalecimiento a partir de 2024 cuando Banco de México inició el ciclo de recortes en la tasa de referencia hasta el 7.0%, a pesar de esta disminución en las tasas de interés, la paridad USD/MXN se ubica actualmente en 17.19. Si bien es cierto que el diferencial de tasas sigue siendo atractivo para inversionistas extranjeros, éste ha disminuido considerablemente; tan solo el promedio del diferencial de tasas entre México y EUA desde 2020 es de 5.3%, actualmente ese diferencial está alrededor de 4.7%, muy cercano a mínimos que no se observaban desde inicios de 2021. En pocas palabras, si el desempeño del MXN se explicara únicamente por el diferencial de tasas, ya habría reflejado una depreciación.
El concepto de carry trade se puso de moda desde el año pasado, aunque son operaciones que se hacen de manera regular entre los grandes bancos de inversión internacionales; esta actividad implica pedir prestado en un país con bajas tasas de interés y esos recursos invertirlos en otro país con tasas de interés más altas. Parecería una operación sencilla para hacer dinero, pero el riesgo viene dado por la posible depreciación de la moneda del país destino. Se considera que Japón es uno de los lugares idóneos para financiar este tipo de operaciones debido a que durante décadas han mantenido niveles inflacionarios muy bajos, lo que provoca que las tasas de interés sean también bajas, incluso por momentos negativas; veamos que ha pasado con la relación del yen y el peso mexicano.
De 2020 a la fecha el MXN se ha apreciado 110% respecto al JPY, durante este periodo el diferencial de tasas de interés entre México y Japón pasó de alrededor de 660 puntos base a 777 puntos base. Este comparativo es importante y es que de 2022 hasta inicios de 2025 el diferencial de tasas oscilo en torno a los 900 puntos base, en dicho periodo el MXN se apreció 65% respecto al JPY; es decir, mientras el diferencial de tasas mantuvo cierta lateralidad, el MXN mantuvo una tendencia de apreciación frente a la moneda japonesa; esto quiere decir que el diferencial de tasas no influyó tanto en la apreciación del peso para dicho periodo en específico. Incluso, el 2025 es muy esclarecedor; a lo largo de dicho año las tasas de interés subieron constantemente en Japón, mientras que en México bajaron; esto provocó que el diferencial de tasas se ubique en mínimos no vistos desde inicios de 2022, esto nos llevaría a pensar que el MXN se depreciaría frente al JPY, pero sucedió lo contrario, el MXN acumula una apreciación de 17.7% desde inicios de 2025.
Los dos ejemplos mencionados (USD/MXN y MXN/JPY), explican la apreciación del peso mexicano del periodo de 2021 hasta 2024, pero no explicarían la apreciación de la moneda nacional de 2025 a la fecha.
Ha inicios de 2025 comenzó a disiparse el efecto de las elecciones que tuvieron lugar en México, por lo que es un buen punto de partida para analizar el desempeño del MXN frente a otras monedas. Del 1 de enero de 2025 hasta el día de hoy el MXN se aprecia 4.6% frente al EUR, 9.0% contra el GBP, 12.5% respecto al NZD; esto contra monedas fuertes, pero ¿qué ha pasado contra otras monedas emergentes? Contra el BRL el MXN se aprecia 1.9%, contra COP +0.60%, contra el Rand de Sudáfrica +2.3%.
Con todos los comparativos anteriores, se pudiera concluir que el peso mexicano se ha mantenido fuerte frente a otras divisas de manera generalizada; si bien los diferenciales de tasas de interés explicarían el fortalecimiento desde 2021 a 2024; no explicarían el desempeño frente a otras monedas emergentes que presentan tasas de interés todavía más altas y no explicarían el fortalecimiento a lo largo de 2025 en que los diferenciales de tasas han disminuido considerablemente.
Queda la duda del porqué el peso mexicano ha mantenido tanta fortaleza y es que desde hace varios años la economía mexicana ha tenido un crecimiento económico sumamente pobre, se han presentado cambios estructurales en el esquema judicial e institucional, la inversión fija ha caído considerablemente y la deuda ha aumentado.
Podemos concluir que el fortalecimiento se debe a una mezcla de factores: diferencial de tasas, crecimiento en la inversión extranjera directa, flujos de remeses, estabilidad macroeconómica, el propio debilitamiento del USD; pero también llegamos a la conclusión que el MXN se ha convertido en una moneda relevante en portafolios de inversión internacionales al ser la moneda emergente más liquida del mundo; en un año (2025) en que los inversionistas apostaron por activos de riesgo y otras clases de activos (como los metales preciosos), el peso se ha visto beneficiado.
Esperemos que el apetito por el riesgo se mantenga.


