El tablero geopolítico estalló el fin de semana tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, donde murieron altos funcionarios, incluido el líder supremo Ali Jemenei, en el poder desde 1989. La respuesta de la República Islámica no tardó: misiles y ofensivas directas, como era previsible.
Lo que el mercado no tenía completamente descontado fue la ampliación del frente hacia países árabes del Golfo Pérsico, alterando la dinámica regional y elevando el riesgo de una guerra de mayor escala. Arabia Saudita incluso advirtió que, si los ataques iraníes continúan sobre su territorio, entraría formalmente al conflicto del lado de Estados Unidos e Israel. El mensaje es claro: el conflicto ya no es bilateral, es regional.
Los mercados reaccionaron como dictan los manuales de crisis. El oro volvió a dispararse, acercándose a los 5,400 dólares por onza, mientras que el peso mexicano abrió en Asia en 17.32, dejando un gap frente al 17.24 del cierre previo. El hueco fue cubierto horas después, pero la presión persiste con objetivos técnicos hacia 17.40 y posteriormente 17.51, donde converge el promedio móvil de 50 días. Si la aversión al riesgo se intensifica, no sería extraño ver extensiones adicionales.
Ahora la pregunta clave no es solo geopolítica, sino monetaria: ¿cómo reaccionarán los bancos centrales si el conflicto escala y presiona energéticos e inflación?
En Europa, el mercado comienza a asumir que el Banco Central Europeo podría mantener una postura más restrictiva de lo anticipado, limitando expectativas de recortes en 2026. En Estados Unidos, la atención está puesta en la reunión del 18 de marzo de la Reserva Federal, donde se espera una pausa, pero cualquier sorpresa en inflación o empleo podría cambiar la narrativa.
Esta semana será determinante. El miércoles se publica el ADP y el viernes la nómina no agrícola, con un estimado de 60 mil empleos y una tasa de desempleo proyectada en 4.3%. Un dato fuerte podría reactivar la tesis de tasas altas por más tiempo; uno débil, en cambio, abriría la puerta a un ajuste en expectativas.
El mercado hoy opera bajo dos fuerzas: geopolítica y política monetaria. La primera domina el sentimiento; la segunda definirá la tendencia.
Rango técnico para la semana: 17.20–17.50, con extensión potencial hacia 17.85 si el riesgo se intensifica.


