La temporada 2026 de la Fórmula 1 (F1) está a punto de comenzar y uno de los equipos que genera mayor expectativa es Oracle Red Bull Racing, que se prepara para poner en pista por primera vez su nuevo monoplaza RB22. El vehículo fue presentado oficialmente el 15 de enero y representa el punto de partida de una nueva etapa técnica para la escudería, marcada por cambios regulatorios en la categoría y por el desarrollo de nuevas tecnologías.
El RB22 no solo destaca por su diseño y evolución aerodinámica, sino también por el trabajo conjunto realizado en el desarrollo de combustibles y lubricantes específicos para su unidad de potencia. Estos insumos fueron formulados en colaboración con la empresa energética ExxonMobil, como parte de un enfoque técnico integral orientado a mejorar el rendimiento del monoplaza y la eficiencia del motor.
Los cambios serán clave para la temporada que disputarán los pilotos Max Verstappen e Isack Hadjar, quienes competirán en un año que marcará la introducción de una nueva generación de regulaciones en la máxima categoría del automovilismo.
Dentro del RB22, el motor de combustión interna seguirá desempeñando un papel fundamental en la unidad de potencia. Por esta razón, el equipo y la división Red Bull Ford Powertrains trabajaron de forma paralela en el desarrollo del motor y del combustible, con el objetivo de crear una formulación adaptada a las exigencias técnicas de los nuevos monoplazas.
El combustible desarrollado junto a ExxonMobil cumple con el marco regulatorio establecido para la nueva etapa de la Fórmula 1 y está diseñado para alcanzar altos niveles de eficiencia térmica. Esto se logra mediante una combustión rápida y un funcionamiento con mezclas muy magras, factores que permiten optimizar el desempeño del motor sin comprometer la fiabilidad.
“El 50% de la potencia total de la unidad de potencia proviene del motor de combustión interna. Junto con nuestros socios desarrollamos un combustible completamente nuevo que nos permite alcanzar niveles muy altos de eficiencia térmica”, explicó Philip Phrew, director técnico de operaciones de Red Bull Powertrains.
Además del combustible, el desarrollo incluye lubricantes de alto desempeño diseñados para soportar las condiciones extremas en las que operan los motores de Fórmula 1. Estos productos, elaborados bajo la marca Mobil 1, contribuyen a proteger los componentes del motor y a mantener la eficiencia del sistema durante las carreras.
De acuerdo con Verónica Güereca, directora de Mercadotecnia de Lubricantes en Latinoamérica de ExxonMobil, la colaboración refleja cómo la innovación en la pista puede trasladarse a desarrollos con aplicaciones más amplias en la industria energética y automotriz.
Con su debut en pista próximo al inicio del campeonato, el RB22 se perfila como una muestra del trabajo conjunto entre ingeniería, energía e innovación que marcará la próxima era tecnológica de la Fórmula 1.


