Desde que estalló el conflicto armado en Medio Oriente, la atención de los inversionistas se ha centrado en el comportamiento del petróleo debido a la incidencia que pudiera tener en la inflación, en la economía y en otros activos financieros. El petróleo es un activo altamente volátil pues su comportamiento depende de diversos factores que van desde la dinámica entre oferta y demanda, así como conflictos armados. En este artículo analizamos la dinámica histórica de los precios del petróleo con una serie histórica desde 1983.
La volatilidad histórica del petróleo (medida por la desviación estándar) es de 40.8%, esto es mayor a la volatilidad del S&P 500 que se ubica alrededor de 25%. Hay episodios en donde la volatilidad del petróleo se dispara considerablemente, el más significativo sucedió en 2020 cuando la pandemia por Covid obligó al cierre de diversas actividades; desde marzo de dicho año la volatilidad del petróleo comenzó a repuntar de manera acelerada hasta superar el 200% (se considera una desviación estándar móvil de tres meses); todavía en febrero se tenía un precio alrededor de 50 dólares por barril, pero para abril se alcanzó un mínimo en 11.57 dpb., los movimientos de aquel entonces fueron muy agresivos y rápidos, al grado que para mayo los precios habían repuntado hasta 35 dpb.
Hay que recordar que la volatilidad o el riesgo de los activos depende principalmente de la dispersión de las observaciones. Uno de los episodios más curiosos en el comportamiento del petróleo sucedió a finales de abril de 2020 cuando los futuros sobre el WTI cotizaron en terreno negativo; esto se debió a que la pandemia provocaría una disminución considerable en la demanda del petróleo, además de que la falta de capacidad de almacenamiento llevó a que los operadores tuvieran que pagar por deshacerse de los contratos de futuros; esto era un hecho inédito.
Se han tenido otros episodios de repuntes en la volatilidad del petróleo que superaron el 100%, por ejemplo, en 1991 y en 2008 por el impacto de la crisis financiera. Actualmente la volatilidad móvil del petróleo alcanza el 73.4% y es que ya se comienza a notar el efecto del conflicto armado en Medio Oriente.
Otro aspecto interesante es que el lunes 09 de marzo se presentó alta volatilidad, pero de muy corto plazo, incluso hablamos de movimientos intradía. El viernes se registró un cierre en el WTI en 89.04 dpb., pero en la apertura de los futuros el domingo el precio repuntó inmediatamente hasta 99.86, posteriormente la subida se aceleró hasta alcanzar máximos intradía en 112.35 dpb. Esto representó una apreciación de 26%. Debido a comentarios que apuntaban a un término próximo del conflicto y el abasto por parte de otros países el precio del WTI cayó hasta 80 dpb.
El 09 de marzo se registra un diferencial entre máximo y mínimo de 46.99%, algo no visto en toda la serie de estudio (quintando el 21 de abril de 2020 cuando impactó la pandemia). Realmente, estamos viendo movimientos históricos en el comportamiento del petróleo que no se habían presentado en muchos años, incluso algunos casos que son inéditos.
Todo apunta a que la volatilidad sobre los precios del petróleo se mantendrá alta en la medida que no se inician negociaciones concretas para terminar con el conflicto. Actualmente no sabemos si el conflicto durará varios meses o se terminará pronto y esto es lo que genera nerviosismo entre los inversionistas que han decidido liquidar algunas posiciones en activos de riesgo. La decisión es justificada debido a que un conflicto prolongado tendrá efectos en aumento de la inflación, lo que llevará a que los bancos centrales endurezcan su postura monetaria. Incluso la inflación pudiera tener efectos en cuanto a una desaceleración económica. Veremos qué es lo que acontece.


