La Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas (AMVITUR) advirtió que, a menos de 90 días de la Copa Mundial de la FIFA 2026, las ciudades sede en México enfrentan la mayor presión en tarifas hoteleras del torneo, en contraste con sedes de Canadá y Estados Unidos, donde los precios ya comenzaron a estabilizarse tras alcanzar sus picos iniciales.
De acuerdo con un análisis elaborado por la firma Lighthouse a finales de marzo, las 16 ciudades anfitrionas presentan tarifas superiores respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, en 12 de ellas ya se observa un ajuste a la baja dentro de la ventana de la fase de grupos. Este comportamiento no se replica en territorio mexicano, donde las tarifas continúan en ascenso.
Entre las sedes nacionales, Guadalajara lidera el incremento con un alza interanual del 333%, seguida por Monterrey con 218% y Ciudad de México con 173%. En el caso de la capital, el reporte la identifica como un caso atípico: pese a albergar únicamente tres partidos de fase de grupos, el precio promedio por habitación pasó de 410 dólares, a 200 días del torneo, a casi 590 dólares en la medición más reciente.
Ante este escenario, AMVITUR planteó la necesidad de ampliar la conversación sobre las opciones de hospedaje disponibles. Sean Cázares Ahearne, director general de la asociación, subrayó que el Mundial atraerá a perfiles de viajeros diversos, con distintas capacidades de gasto y necesidades de estancia.
En este contexto, las viviendas turísticas se posicionan como una alternativa relevante. Datos de AirDNA indican que este tipo de alojamiento presenta precios más bajos en comparación con los hoteles y un incremento inferior al 155%, lo que representa una opción más accesible frente al encarecimiento del hospedaje tradicional.
La asociación estima que cerca de 44,000 visitantes optarán por viviendas turísticas durante su estancia en la capital, lo que generará alrededor de 274,000 noches de alojamiento. Este flujo implicaría un gasto directo de 87 millones de dólares en la ciudad y 13 millones de dólares en ingresos para anfitriones locales, cifra que representa menos del 1% de la derrama económica total proyectada.
AMVITUR destacó que este modelo de hospedaje será clave para complementar la infraestructura existente y evitar que los altos costos hoteleros limiten el acceso de visitantes. Asimismo, reiteró que el principal desafío será garantizar una oferta suficiente, diversa y con precios equilibrados.
A medida que se acerca el inicio del torneo, el comportamiento del mercado confirma que la presión sobre el alojamiento en México se mantiene al alza, posicionando a las viviendas turísticas como parte fundamental de la respuesta ante una demanda internacional sin precedentes.


