La relación de las familias con las pantallas está cambiando. Además del tiempo que los niños pasan frente a ellas, los padres prestan cada vez más atención a los contenidos que consumen, la forma en que interactúan con ellos y el valor que pueden aportar a su experiencia.
Un estudio realizado este año entre familias latinoamericanas que ya utilizan Lingokids muestra esta transformación. El 39% de los padres señala que el tiempo de pantalla de calidad es una de las principales razones para utilizar la plataforma, mientras que 36% destaca la tranquilidad que les proporciona.
En este contexto, Lingokids está ampliando su propuesta para consolidarse como una plataforma de entretenimiento infantil interactivo dirigida a niños de entre 2 y 8 años. Su oferta permite jugar, explorar, descubrir, cantar, seguir historias y participar activamente mediante distintas experiencias digitales.
“Si las pantallas ya forman parte de la vida cotidiana de las familias, nuestra responsabilidad es crear experiencias en las que los niños no sean espectadores pasivos, sino que jueguen, interactúen, descubran y aprendan, mientras se divierten”, señala Cristóbal Viedma, CEO y fundador de Lingokids.
Actualmente, el catálogo reúne más de 4,000 juegos, actividades, shows y canciones. Las opciones incluyen historias, música, retos y experiencias interactivas diseñadas para acompañar distintos momentos de la rutina infantil.
El universo de contenidos también incorpora colaboraciones con The Walt Disney Company, Moonbug Entertainment, creadora de Blippi, Pocoyó, BBC Earth, NASA y World Wildlife Fund (WWF), entre otras organizaciones y marcas. A estas propuestas se suman personajes propios de Lingokids como Elliot, Billy, Baby Bot, Cowy y Lisa, que aparecen en juegos, canciones e historias.
La evolución de la plataforma responde a una transformación en el consumo de entretenimiento digital infantil. Mientras las experiencias tradicionales se basan principalmente en observar, los formatos interactivos permiten a los niños elegir, resolver retos, probar alternativas, descubrir respuestas y participar directamente en el contenido.
“La interactividad cambia la relación del niño con el contenido: le permite tomar decisiones, resolver retos, probar, equivocarse y volver a intentarlo”, explica Viedma. Desde esta perspectiva, el juego puede utilizarse como una herramienta para despertar la curiosidad y acompañar el desarrollo.
El estudio también muestra que el entretenimiento digital se integra en distintos momentos de la vida familiar. En Latinoamérica, 49% de las familias utiliza Lingokids principalmente en casa, mientras que otros espacios de uso incluyen tiempos de espera, viajes, fines de semana y después de la escuela.
Así, la nueva etapa de la plataforma parte de una realidad: las pantallas forman parte de diferentes momentos de la rutina familiar y el desafío consiste en transformar ese tiempo en experiencias participativas.


