Las exportaciones mexicanas aceleraron durante 2026 y llevaron a la balanza comercial a terreno positivo, impulsadas principalmente por las ventas manufactureras no automotrices, aunque el crecimiento también estuvo acompañado por un aumento importante en la importación de bienes intermedios.
Durante agosto, las exportaciones alcanzaron 78,010 millones de dólares, un incremento de 40.4% anual, mientras que las importaciones sumaron 77,405 millones de dólares, con un crecimiento de 34.2%. El resultado fue un superávit comercial de 605 millones de dólares, de acuerdo con el Reporte Económico Diario de Banamex.
Las exportaciones acumularon nueve meses consecutivos con expansiones mensuales. En agosto, las ventas no petroleras aumentaron 1.6% mensual, apoyadas por un avance de 2% en las exportaciones manufactureras. “Las exportaciones acumulan nueve meses con expansiones mensuales”, señaló Banamex en el reporte.
Entre enero y agosto de 2026, México registró un superávit comercial de 9,860 millones de dólares, frente al déficit de 913 millones observado en el mismo periodo de 2025.
En ese periodo, las exportaciones crecieron 29.3% anual. El principal impulso provino de las manufacturas no automotrices, cuyas ventas al exterior aumentaron 45%, mientras que las exportaciones automotrices avanzaron 0.8%. En contraste, las exportaciones petroleras disminuyeron 1.3% y las agropecuarias cayeron 2.9%.
“Dado el dinamismo de las exportaciones manufactureras no automotrices durante 2026”, Banamex elevó su previsión de superávit comercial para el año.
Más insumos importados
El avance de las exportaciones ocurre junto con un aumento de las compras mexicanas de bienes intermedios, utilizados como insumos para la producción.
Entre enero y agosto, las importaciones totales aumentaron 26.7% anual. Las compras de bienes intermedios crecieron 32.7%, mientras que las de bienes de consumo aumentaron 9.6% y las de bienes de capital avanzaron 3%.
La composición de las importaciones agrega un elemento a la lectura del desempeño exportador: mientras las compras de insumos aumentan a un ritmo de dos dígitos, la adquisición de bienes de capital registra un crecimiento mucho menor.
En agosto, las importaciones retrocedieron 3.4% mensual después de haber aumentado 15.7% en julio. La caída se extendió a los tres grandes grupos: los bienes intermedios disminuyeron 3.7%, los bienes de capital 2.9% y los bienes de consumo 1.6%.
Manufactura no automotriz toma fuerza
La fortaleza de las exportaciones manufactureras no automotrices marca una diferencia frente al comportamiento de otros componentes del sector externo.
En el acumulado del año, estas ventas aumentaron 45%, mientras que las exportaciones automotrices prácticamente se mantuvieron estables, con un avance de 0.8%. El crecimiento convirtió a las manufacturas no automotrices en el principal impulso del sector exportador durante los primeros ocho meses.
El desempeño de agosto muestra una composición similar. Las exportaciones no petroleras aumentaron 1.6% mensual, con un crecimiento de 3.1% en las manufactureras no automotrices y una caída de 1.6% en las automotrices.
El resultado contrasta con el comportamiento de las exportaciones petroleras, que disminuyeron 13.1% mensual en agosto, mientras que las agropecuarias retrocedieron 2% y las extractivas cayeron 11.1%.
Un nuevo escenario para el comercio exterior
El cambio en el saldo comercial ocurre en un contexto de mayor dinamismo tanto de exportaciones como de importaciones. Banamex proyecta para 2026 un superávit comercial de 13,500 millones de dólares, con un crecimiento anual de 22% en las exportaciones y de 20% en las importaciones.
El reporte también anticipa que el déficit de cuenta corriente será de alrededor de 1,300 millones de dólares este año.
La evolución del comercio exterior se convierte así en uno de los soportes de la recuperación económica mexicana. Banamex señala que la economía se reactivó en el segundo trimestre, con un crecimiento de 1.5% trimestral, apoyado por el consumo privado, la inversión pública y el desempeño de las exportaciones.
La fotografía del sector externo muestra dos movimientos simultáneos: México vende más al exterior, en particular productos manufactureros no automotrices, mientras incrementa sus compras de bienes intermedios. Esa combinación marca una nueva etapa para el comercio exterior mexicano y será relevante para el desempeño de las cadenas productivas vinculadas con las exportaciones.


