Este 2025 ha sido un muy buen año para la bolsa mexicana y es que el índice de precios y cotizaciones (principal índice accionario mexicano), se encamina a registrar una ganancia anual cercana al 30%. Todo apunta a que el índice tendrá su mejor desempeño desde el 2010. La ganancia es todavía mayor al medirla en dólares con el 50.5%, mejor registro desde 2009.
Los factores que explican el buen desempeño son: crecimientos en los ingresos y ganancias de las emisoras, valuaciones bajas en comparación de otras regiones, ciclo de recortes en las tasas de interés; aunque el principal factor es el propio optimismo internacional en los mercados accionarios y es que, prácticamente todos los países registran ganancias.
El desempeño de la bolsa mexicana se puede considerar como un rebote generado por compras de oportunidad debido a que 2024 no fue un buen año para México y es que el IPC perdió 13.7%, en las 49,513 unidades, un nivel muy cercano a los mínimos observados desde 2023. Se podría decir que 2025 fue el año de normalización respecto a lo observado en 2024.
En este 2025 el índice logró consolidarse por encima de las 60,000 unidades, algo que le había costado trabajo y es que prácticamente desde 2021 hasta septiembre de 2025 el IPC mantuvo movimientos laterales oscilando en la banda de las 50,000 unidades. A diferencia de los mercados accionarios en EUA, México no podía consolidar una tendencia alcista sino hasta este año.
Hay que aplaudir el desempeño de la bolsa mexicana en este 2025, pero de cara al cierre del año, no falta la pregunta de si el buen desempeño se extenderá en 2026. En primer lugar, hay que decir que México no ha logrado ligar ganancias anuales de doble dígito desde 2009-2010 cuando las ganancias fueron de 43.5% y 20%, respectivamente; evidentemente ese desempeño se explica por el proceso de recuperación después de la crisis financiera. Desde dicho periodo, cuando se registró una ganancia anual de doble dígito, el siguiente año fue negativo: 2012, 2021, 2023. Pero no seamos pesimistas, algunas encuestas tienen como objetivo del IPC las 69,250 unidades para cierre de 2026, lo que implicaría una ganancia de 10% respecto a los niveles actuales. Sin duda, hay catalizadores para lograrlo entre los que podemos destacar: mejor dinamismo económico en comparación de 2025, mayor gasto gubernamental, el propio mundial y se esperaría que el crecimiento de los ingresos y ganancias de las empresas se mantenga constante. Todo esto debería contribuir a que México sea considerado un buen destino para las inversiones bursátiles.
Veremos que nos depara el 2026, pero de momento hay motivos para celebrar en estas fechas.


