El Centro México Digital presentó el estudio “Inteligencia artificial en México: de la promesa al impacto económico”, el primer análisis econométrico basado en datos definitivos del Censo Económico 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que abarca 5.2 millones de empresas en el país. El informe concluye que la inteligencia artificial (IA) ya incide de manera directa en el desempeño empresarial, aunque su adopción sigue siendo limitada y desigual.
Entre los principales hallazgos destaca una relación positiva entre el uso de IA y los indicadores económicos. Un aumento de 10 puntos porcentuales en la adopción de esta tecnología se asocia con un incremento de 5.2% en la producción bruta de las empresas y de 3.8% en los salarios promedio. El documento sostiene que la IA ha dejado de ser una expectativa futura para convertirse en un factor determinante en la productividad.
En el mercado laboral, el impacto varía según el tamaño de la empresa. En grandes compañías —con más de 251 empleados— un aumento de 10 puntos en adopción se relaciona con 4.5% más empleo. En las medianas no se observa un efecto medible, mientras que en las pequeñas (de 11 a 50 trabajadores) el mismo incremento se asocia con una reducción de 2.1% en el personal. El estudio advierte que estos datos evidencian la necesidad de programas diferenciados de capacitación y reconversión laboral.
A nivel internacional, México se encuentra en una etapa temprana, con una adopción promedio de 8% entre empresas de 10 o más empleados, por debajo de la Unión Europea (13.5%) y el Reino Unido (14.7%). En el país, 17% de las grandes empresas utiliza IA, frente a más de 50% en casos como Países Bajos. La brecha interna también es significativa: las pequeñas registran 6% de adopción frente al 17% de las grandes.
Las diferencias se replican por entidad federativa. Nuevo León (12.6%), Tamaulipas (9.9%) y la Ciudad de México (9.4%) encabezan la adopción, mientras Chiapas (5.3%), Nayarit (5.6%) y Sonora (5.9%) muestran rezagos.
El estudio identifica seis cuellos de botella, entre ellos la falta de estrategia nacional articulada, baja capacitación —solo 43.8% del personal recibe formación— y debilidades en ciberseguridad, donde apenas 20% de las empresas cuenta con especialistas. Propone nueve acciones para los próximos cinco años, orientadas a fortalecer infraestructura, talento, gobernanza e inversión:
- Consolidar una Estrategia Nacional de IA integral, como visión habilitadora y una regulación proporcional basada en riesgos.
- Fortalecer la infraestructura nacional, mediante el despliegue de banda ancha de alta velocidad, la expansión de centros de datos y un blindaje robusto en ciberseguridad.
- Promover la adopción de estándares de interoperabilidad en los sistemas públicos y un marco estricto de protección de datos personales, que brinden confianza a la ciudadanía.
- Generar programas de capacitación masiva y reconversión laboral, para que la fuerza de trabajo transite con éxito hacia nuevos roles.
- Apoyar de manera diferenciada a MiPyMEs, facilitando la transferencia tecnológica a través de las cadenas de suministro y programas de adopción diseñados específicamente para el ecosistema emprendedor mexicano.
- Establecer metas claras de inversión pública y privada, incentivando la asignación de recursos para la investigación y el desarrollo, mediante beneficios fiscales.
- Diseñar un esquema de gobernanza de la IA, con mecanismos de supervisión ex post y un órgano articulador multisectorial.
- Adoptar indicadores nacionales y sectoriales, que faciliten la evaluación continua que permita adaptar las políticas ante el vertiginoso avance de la tecnología, y
- Reforzar la cooperación internacional, ejerciendo un liderazgo regional en foros globales y tratados que posicionen al país como un referente en el desarrollo confiable, responsable y productivo de la IA.
Salma Jalife, presidenta del Centro México Digital, señaló que se deben evitar restricciones prematuras y actuar con escala y coherencia. El investigador Alberto Farca planteó tres escenarios hacia 2030: rezago, convergencia moderada o aceleración, dependiendo de las decisiones en talento y gobernanza.


