Los administradores de portafolios de inversión hacen uso de herramientas que les ayuden en la toma de decisiones. Una de los más utilizadas son los patrones de mercado; es decir, tomar en cuenta eventos pasados para tratar de encontrar coincidencias en el entorno actual y actuar de manera inmediata. El análisis técnico hace uso constante de los patrones en el comportamiento de precios y volumen, pero también se pueden buscar patrones en los eventos históricos.
El comportamiento reciente de los mercados financieros ha cumplido con el patrón ante conflictos armados. A inicios de marzo escribí el artículo titulado “Guerra y mercados” en el que se planteaba una alta probabilidad de comportamiento en forma de “V”; es decir, una caída rápida debido al nerviosismo sobre el impacto que puede tener el conflicto en la economía global y en la inflación, pero también con una recuperación acelerada. Veamos lo sucedido.
El conflicto inició el 28 de febrero, el lunes 2 de marzo el S&P 500 registró una caída de 1.26%, pero ese mismo día se generó una recuperación por lo que el índice cerró con una ganancia de 0.04%; esto cumplió con la caída promedio de 1.2% el día después que se inicia algún conflicto bélico. A partir de ese momento inició una tendencia bajista que duró hasta el 30 de marzo, curiosamente el patrón histórico de días en que se prolongan los movimientos bajistas ante conflictos bélicos son justamente 20 días operativos; nuevamente se cumplió el patrón. La pérdida acumulada en este ciclo de corrección fue de 7.8%, en este caso la caída fue mayor al promedio de las correcciones históricas ante conflictos que es de 5.0%, pero muy parecida a la magnitud de caída cuando inició la guerra entre Rusia y Ucrania que fue de 7.0%.
Ahora bien, el proceso de recuperación fue también muy rápido, desde el 30 de marzo hasta el viernes 17 abril, el S&P acumula una ganancia de 12.4%, incluso ya se registran nuevos máximos por encima de las 7,000 unidades; en este caso no se cumplió el patrón de los conflictos bélicos, y es que el tiempo de recuperación por lo regular es del doble de lo que dura la caída; pero en esta ocasión la recuperación tomó apenas 13 días operativos. La caída se generó en todo el mes de marzo y la recuperación se generó en la primera quincena de abril. Prácticamente en la mitad de tiempo.
El ciclo del mercado ante un conflicto bélico se cumplió apegado a los patrones observados en otros eventos similares y los que hicieron caso de la historia obtuvieron ganancias importantes en poco tiempo, lo que venga posteriormente ya dependerá de condiciones económicas y financieras que pueden estar relacionadas o no a dicho conflicto.
Para que un patrón sea eficiente debe estar respaldado por muchos operadores que crean en lo mismo; es decir que la psicología de masas se active de manera sincronizada para que se genere el cambio de tendencia y se cumpla el patrón. Lo observado en las últimas semanas es un ejemplo claro de lo que representan los patrones en los mercados financieros. A final de cuentas, cumplió lo mencionado en aquel artículo de inicios de marzo: “prácticamente en todos los conflictos se genera un patrón predecible y sistemático”.


