Irán continúa enviando propuestas para sentarse en una nueva ronda de negociaciones y alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto. Sin embargo, aunque a Donald Trump le urge avanzar por el frente político, ha rechazado las dos propuestas más recientes, ya que ninguna prioriza el tema del programa nuclear, punto clave para Estados Unidos. De acuerdo con reportes periodísticos, Trump incluso se ha reunido con ejecutivos del sector energético para analizar escenarios en caso de que el conflicto se prolongue de manera indefinida.
En el frente económico, el miércoles se dio a conocer la decisión de política monetaria de la Reserva Federal, que, como se esperaba, mantuvo sin cambios la tasa de interés. No obstante, el mensaje interno dejó ver cierta división: Stephen Miran votó a favor de un recorte, mientras que otros tres miembros buscaron eliminar el sesgo dovish del comunicado. Este tono ha llevado al mercado —particularmente en Chicago— a asignar hasta un 35% de probabilidad a un aumento de 25 puntos base hacia abril de 2027.
En cuanto a cambios dentro de la Fed, Jerome Powell anunció que permanecerá como gobernador, aun con la llegada de Kevin Warsh como nuevo presidente. Bajo este escenario, Stephen Miran dejaría su posición dentro de la junta, marcando un ajuste relevante en la composición del organismo.
A nivel local, durante la semana se dio a conocer una acusación en Nueva York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas. Más allá del ángulo político, el manejo del caso por parte del gobierno federal —al señalar la necesidad de pruebas e incluso matizar una posible extradición— podría tener implicaciones económicas. Esto ocurre en un momento clave, ya que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encuentra en plena negociación del T-MEC. Una postura percibida como confrontativa podría ser interpretada como un riesgo adicional por los inversionistas.
En ese mismo frente, Ebrard señaló que los aranceles a vehículos —aunque contrarios al espíritu del tratado— tienen altas probabilidades de mantenerse incluso después de la negociación, lo que añade ruido al panorama comercial.
Para esta semana, el foco local estará en la decisión de política monetaria del Banco de México, donde el consenso anticipa un recorte de 25 puntos base, de 6.75% a 6.50%. Esto, respaldado por recientes declaraciones de la gobernadora Victoria Rodríguez y de Omar Mejía. Sin embargo, el movimiento genera cuestionamientos considerando que la inflación aún no converge claramente al objetivo, recordando que el mandato principal del banco central es precisamente su control.
En Estados Unidos, la atención volverá a centrarse en el mercado laboral. El miércoles se publicará el reporte de empleo privado (ADP), con un estimado de 70,000 plazas, mientras que el viernes se conocerán las nóminas no agrícolas y la tasa de desempleo, con previsiones de 60,000 y 4.3%, respectivamente. Además, el lunes se reportarán órdenes de bienes duraderos; el martes, el ISM de servicios y ventas de casas nuevas; y el viernes, la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
Con este entorno, el tipo de cambio se mantiene dentro de un rango estimado entre 17.20 y 17.55, con niveles adicionales en 17.00 y 17.75.
Nota: Con un Banco de México recortando tasas, inflación aún elevada y un entorno político que genera dudas en plena negociación del T-MEC, la pregunta es inevitable: ¿qué tan atractivo resulta hoy México para el capital extranjero?


