La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el pasado 5 de mayo una reunión con representantes de la agroindustria de la caña de azúcar, en la que presentó el “Plan México – Azúcar Nacional”, estrategia con la que el gobierno federal busca atender la crisis que enfrenta el sector y fortalecer la producción nacional.
El encuentro reunió a organizaciones cañeras, sindicatos y representantes de la industria azucarera, entre ellos la Unión Nacional de Cañeros CNPR, la ULPCA, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana, así como la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera.
Se trató de la segunda reunión en poco más de un mes entre la Presidencia y la agroindustria cañera, en un contexto donde el azúcar de caña fue reconocido como un activo estratégico para el país. La reunión contó además con la participación de integrantes del gabinete federal, entre ellos titulares de Agricultura, Hacienda, Energía y Salud, así como directivos de PEMEX y PROFECO.
El sector cañero sostiene actualmente el bienestar de 16 millones de mexicanos en 267 municipios rurales de 15 estados, además de generar 500,00 empleos directos y 2.5 millones indirectos. De acuerdo con el diagnóstico presentado durante la reunión, la principal causa de la crisis es el desequilibrio comercial con Estados Unidos, ya que la cuota de exportación mexicana cayó 81% en cuatro años, mientras que las importaciones de jarabe de maíz de alta fructosa crecieron 35%.
Ante este panorama, el plan contempla una estrategia para sustituir la fructosa industrial importada por azúcar de caña mexicana en diversas industrias. Entre las medidas planteadas destacan una diferenciación del IEPS con criterios de salud y origen, permisos previos para importar azúcar, combate al contrabando y la creación de un padrón sectorial de importadores.
En materia de salud y etiquetado, el gobierno analizará modificaciones a la NOM-051 para diferenciar los sellos relacionados con el “Exceso de Jarabe de Maíz de Alta Fructosa” y el “Exceso de Azúcar de Caña”. Además, se propuso incorporar distintivos como “Hecho en México” y “Con Azúcar Natural de Caña”.
Otro de los ejes del plan contempla la diversificación energética. La presidenta expresó interés en avanzar hacia la producción de etanol de caña y bio-turbosina para incorporarlos a combustibles nacionales, proyecto que será coordinado por la Secretaría de Energía y PEMEX.
Finalmente, los sectores cañero, obrero e industrial asumieron el compromiso de mantener ordenado el mercado interno y fortalecer la competitividad del campo cañero mexicano.


