El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) llamó a mantener como prioridad el grado de inversión de México, disminuir gradualmente el déficit público y desacelerar el crecimiento de la deuda, en el marco de la presentación del Paquete Económico 2027 por parte del Ejecutivo Federal al Congreso de la Unión.
El organismo empresarial reconoció avances hacia unas finanzas públicas sostenibles, al considerar que estas pueden contribuir a preservar la estabilidad económica y generar mejores condiciones para la inversión y la creación de empleos formales.
Para avanzar en este objetivo, el CCE planteó la necesidad de garantizar un ejercicio eficiente del gasto público y encontrar soluciones estructurales para las empresas del Estado. También propuso ampliar la base de contribuyentes, fortalecer la formalidad y combatir la evasión fiscal y las redes de facturación falsa.
En materia de ingresos, el sector empresarial consideró necesario mantener el diálogo técnico y evaluar el impacto de las medidas planteadas, con el propósito de procurar que sus efectos sean equitativos.
El CCE señaló que, de manera paralela, para impulsar la inversión y acelerar el crecimiento económico se requieren reglas claras, seguridad y certidumbre fiscal. También identificó como condiciones necesarias el acceso a energía y agua, factores que, según el organismo, son demandados tanto por la inversión nacional como por la extranjera.
El consejo empresarial valoró además los incentivos dirigidos a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), debido a su importancia para la actividad económica y la generación de empleo. De acuerdo con el organismo, estas compañías son responsables de generar 70% del empleo en el país.
El CCE también reconoció el acuerdo para mantener el diálogo con el Gobierno federal y planteó que este mecanismo permita evaluar los efectos de las medidas incluidas en el paquete económico y proponer los ajustes que sean necesarios mediante un esquema formal de seguimiento.
Para el organismo, el objetivo compartido entre el Gobierno y el sector empresarial debe ser incrementar el crecimiento económico y proteger el bienestar de la población. En este marco, consideró prioritario preservar el gasto social destinado a salud y educación, así como la inversión en infraestructura.
El entendimiento entre ambas partes, sostuvo el CCE, puede enviar una señal de confianza tanto dentro como fuera de México, al mostrar que el país tiene capacidad para construir acuerdos y mantener una actuación responsable frente a un entorno económico complejo.
Con sus planteamientos, el sector empresarial puso énfasis en la sostenibilidad de las finanzas públicas, pero también en la generación de condiciones que permitan elevar la inversión, fortalecer la actividad productiva y ampliar las oportunidades de empleo formal.


