Cox, compañía global integrada de agua y energía, firmó un acuerdo con el Gobierno de El Salvador para impulsar un programa de inversiones estimado en 2,900 millones de dólares, destinado a modernizar y desarrollar infraestructuras estratégicas en ambos sectores. El convenio fue suscrito en Casa Presidencial por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de la empresa.
La alianza contempla cuatro líneas de actuación: almacenamiento energético, generación solar fotovoltaica, gas natural y gestión del agua y saneamiento. Los proyectos se implementarán durante los próximos tres años, sujetos a las aprobaciones correspondientes y a la formalización de acuerdos específicos, prevista para las próximas semanas.
En el ámbito energético, el Estado participará como socio. Cox asumirá la estructuración financiera mediante esquemas de project finance, con la participación de entidades financieras internacionales, organismos multilaterales y agencias de crédito a la exportación. También estará a cargo del desarrollo, construcción, operación y mantenimiento de las infraestructuras.
Uno de los proyectos contempla sistemas de baterías conectados a la red eléctrica nacional, con una capacidad inicial estimada de entre 440 y 500 megavatios hora (MWh), ampliable hasta 1,000 MWh. Estas instalaciones buscarán reforzar la estabilidad del sistema eléctrico y facilitar la incorporación de energías renovables.
El acuerdo incluye, además, dos plantas solares fotovoltaicas desarrolladas junto con la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL). Su capacidad inicial estimada será de 200 megavatios (MW), con posibilidad de ampliarse hasta 400 MW.
Otra de las iniciativas prevé construir una terminal de regasificación de gas natural licuado y una central de ciclo combinado de aproximadamente 380 MW. Según la compañía, estas instalaciones contribuirán a fortalecer la generación eléctrica y a posicionar a El Salvador como un centro energético regional.
La cuarta línea de trabajo se enfocará en mejorar la gestión del agua y el saneamiento, ampliar la cobertura y elevar la calidad del servicio mediante la experiencia de Cox en infraestructuras hídricas.
Riquelme afirmó que la empresa mantendrá su compromiso de largo plazo con El Salvador y América Latina. Bukele, por su parte, señaló que el acuerdo permitirá atraer capital internacional para contar con energía más limpia y confiable y mejorar el suministro de agua, sin comprometer nuevos fondos públicos.
La operación refuerza la estrategia regional de Cox, que concentra aproximadamente 95% de su actividad en América Latina y cuenta con un plan de inversión superior a 7,000 millones de dólares en proyectos de agua y energía. Entre sus iniciativas figuran la desaladora de Rosarito, en México, la adquisición de Iberdrola México y proyectos de generación renovable, almacenamiento y transmisión eléctrica en la región.


