La Secretaría de Economía presentó una nueva metodología para medir y verificar el contenido nacional en las inversiones del sector energético, con la que busca incrementar la participación de proveedores mexicanos en proyectos de hidrocarburos, electricidad y biocombustibles. El mecanismo reducirá de 18 meses a 90 días naturales el plazo para verificar el cumplimiento de las obligaciones en materia de contenido nacional en hidrocarburos.
Marcelo Ebrard, titular de la dependencia, explicó que el instrumento permitirá medir de manera transparente cuánto compran y contratan los inversionistas a productores nacionales. La iniciativa también busca ofrecer certeza a las empresas mexicanas y extranjeras sobre los criterios que se utilizarán para comprobar el cumplimiento de estas obligaciones.
Durante la presentación y firma de la metodología para su envío al Diario Oficial de la Federación (DOF), el funcionario destacó que la simplificación de los procedimientos facilitará a las empresas acreditar sus compromisos y permitirá conocer con mayor rapidez la contribución de las inversiones al mercado interno.
Ebrard señaló que el contenido nacional podría pasar de 35% a 40%, lo que representaría un valor de 60,000 millones de dólares durante el periodo referido. Según el secretario, medir estos componentes permite identificar compras que, de otra manera, podrían realizarse en el extranjero por razones de costo o facilidad.
La metodología contempla instrumentos específicos para los sectores de hidrocarburos, eléctrico y de biocombustibles. De acuerdo con Alberto Uribe Camacho, director general de Contenido Nacional y Fomento al Sector Energético de la Secretaría de Economía, el propósito es que los proyectos energéticos generen mayores oportunidades de inversión, empleo y desarrollo para las empresas y regiones del país.
Los mecanismos derivan de las seis leyes energéticas publicadas el 18 de marzo de 2025. Entre sus características se encuentra la identificación de oportunidades para proveedores nacionales y la evaluación de las aportaciones de los proyectos a las comunidades donde operan.
La medición del contenido nacional abarcará bienes y servicios de origen mexicano, contratación de trabajadores nacionales, capacitación especializada, inversión en infraestructura local y regional, así como transferencia de tecnología.
Además, los criterios incorporarán elementos de justicia energética, como el cuidado ambiental, la inclusión de grupos vulnerables y el desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMes). También se incentivarán la igualdad de género y la contratación de jóvenes, junto con la digitalización de trámites.
Con esta metodología, la Secretaría de Economía busca armonizar los procedimientos regulatorios y facilitar la verificación de las obligaciones de contenido nacional, con el objetivo de que una mayor proporción de las inversiones energéticas se traduzca en compras, empleos y oportunidades para México.


