El Departamento de Energía de Estados Unidos informó que otorgó préstamos por 8.48 millones de barriles de crudo provenientes de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) a cuatro empresas energéticas, como parte de una estrategia para contener el alza en los precios del combustible en medio de la guerra contra Irán.
Las compañías beneficiadas con este segundo lote son Gunvor USA, Phillips 66 Company, Trafigura Trading y Macquarie Commodities Trading. Esta asignación forma parte de un programa más amplio impulsado por la administración del presidente Donald Trump para mitigar la volatilidad en los mercados energéticos.
El gobierno estadounidense había ofrecido inicialmente, el pasado 1 de abril, hasta 10 millones de barriles en esta segunda fase. Sin embargo, la asignación final quedó por debajo de ese máximo. En total, la estrategia contempla el préstamo de hasta 172 millones de barriles durante 2026 y hasta 2027, en coordinación con 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía, que en conjunto buscan liberar 400 millones de barriles.
La medida responde al fuerte incremento en los precios del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente, que ha generado, según la AIE, una de las mayores disrupciones en la historia del mercado petrolero global. En este contexto, la liberación de reservas de emergencia se plantea como un mecanismo para estabilizar los precios y garantizar el suministro.
En el primer lote del programa, las empresas adquirieron 45.2 millones de barriles, lo que representó alrededor del 52% de la oferta inicial del Departamento de Energía. Además, el gobierno ya anunció una tercera ronda, en la que se pondrán a disposición 30 millones de barriles adicionales de crudo dulce, provenientes de la instalación de West Hackberry, en Luisiana.
A diferencia de ventas directas, el esquema utilizado consiste en préstamos de petróleo que deberán ser devueltos por las empresas con un volumen adicional como prima. Según el Departamento de Energía, este mecanismo permite estabilizar los mercados sin generar costos para los contribuyentes estadounidenses.
Actualmente, la Reserva Estratégica de Petróleo cuenta con aproximadamente 413.3 millones de barriles, el nivel más bajo desde mediados de la década de 1980. No obstante, este volumen sigue siendo significativo, equivalente a más de cuatro días del consumo mundial de crudo, en un contexto donde Estados Unidos se mantiene como el principal productor de petróleo a nivel global.


