Reuters.- El cobre perdía terreno el lunes, al cerrarse de nuevo el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo y ponerse en peligro el frágil alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, lo que reavivaba los temores sobre el crecimiento económico.
El contrato de referencia a tres meses del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajaba un 0.8% a 13,237 dólares por tonelada métrica. El metal había subido un 3.9% la semana pasada gracias al optimismo de que el alto el fuego podría mantenerse y a la declaración de Irán del viernes de que el estrecho se había reabierto a los buques comerciales.
Sin embargo, Estados Unidos confiscó posteriormente un buque de carga iraní que intentó romper su propio bloqueo del estrecho y Teherán prometió tomar represalias, negándose por ahora a participar en nuevas conversaciones de paz.
El índice dólar subía, lo que encarecía los metales que cotizan en el billete verde para los tenedores de otras divisas, lastrando los precios.
No obstante, la resistencia de la demanda en China, principal consumidor de metales, ayudaba a limitar la caída. La prima del cobre de Yangshan, un indicador del apetito de China por las importaciones, se mantuvo fuerte en 69 dólares por tonelada, a pesar de haber bajado desde los 74 dólares por tonelada del 14 de abril.
Las existencias de cobre en los almacenes de la Bolsa de Futuros de Shanghái cayeron un 9.8% respecto a la semana anterior, a 240,456 toneladas el viernes, y han bajado casi un 45% desde el 13 de marzo.
Por su parte, las existencias de cobre de la LME se mantienen cerca de su máximo de los últimos 12 años, situándose justo por debajo de las 400,000 toneladas.
En tanto, el aluminio caía un 0.9% a 3.532 dólares por tonelada, sumándose a la caída del 2.2% registrada el viernes, cuando la reapertura del estrecho alivió los temores sobre el suministro. Las fundiciones del Golfo no han podido enviar su metal a los mercados mundiales a través de sus canales habituales desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. El zinc bajaba un 0.3% a 3,437 dólares, el plomo retrocedía un 0.2% a 1,959 dólares y el estaño perdía un 1.2% a 49,970 dólares.
El níquel era el único metal básico que subía, con un alza del 0.3% a 18,165 dólares, debido a los temores sobre la escasez de ácido sulfúrico que afectan a los productores locales, quienes también han advertido de que una nueva fórmula de fijación de precios del mineral aumentará significativamente sus costos de producción.


