T-MEC FMI Pesos Peso Economía Bolsa Coparmex
Foto: © Fernando Luna Arce.

T-MEC : México busca consolidar su ventaja comercial ante la reconfiguración global

México busca aprovechar la revisión del T-MEC como una oportunidad para fortalecer su papel estratégico dentro de la nueva estructura del comercio mundial.
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) inició en un momento de profunda transformación del comercio internacional, marcado por el cambio de estrategia comercial de Estados Unidos, el aumento de medidas arancelarias y la búsqueda de una mayor integración productiva en América del Norte.

Después de décadas de globalización económica, Estados Unidos modificó su política comercial con el objetivo de reducir su déficit con el mundo, recuperar contenido estadounidense en sus manufacturas y fortalecer el empleo industrial perdido frente a Asia. Como parte de esta estrategia, en abril de 2025 recurrió a la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia (IEEPA) para imponer aranceles globales bajo argumentos relacionados con seguridad y otros factores no comerciales.

Aunque en febrero de 2026 la Suprema Corte estadounidense determinó que dicha legislación no otorgaba facultades al presidente para establecer aranceles, el país mantiene otras herramientas para aplicar restricciones comerciales, como las secciones 122 y 301 de la Ley de Comercio de 1974 y la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, utilizada para proteger sectores considerados estratégicos como acero, aluminio y automotriz.

En este escenario, el T-MEC mantiene una posición diferenciada frente a otros acuerdos comerciales de Estados Unidos. Debido al cumplimiento de sus reglas de origen, México conserva ventajas para exportar al mercado estadounidense, mientras otros países enfrentan mayores barreras arancelarias.

El proceso formal de revisión comenzó el 1 de julio de 2026 con la quinta reunión de la Comisión de Libre Comercio del tratado. Mientras México y Canadá plantearon extender la vigencia del acuerdo por 16 años, Estados Unidos optó por realizar revisiones anuales durante la próxima década para atender temas que considera prioritarios.

El tratado continuará vigente al menos hasta 2036, con revisiones periódicas que buscan evaluar su funcionamiento y generar certidumbre para las inversiones, sin representar una terminación del acuerdo ni una suspensión de sus beneficios.

La próxima ronda de trabajo entre México y Estados Unidos, prevista para el 20 de julio de 2026, abordará temas como reglas de origen, déficit comercial, cadenas de suministro, seguridad económica y dependencia de terceros países. Según la Secretaría de Economía, los asuntos pendientes planteados por Estados Unidos se redujeron de 54 a 14 en los últimos meses.

México, por su parte, presentó 13 preocupaciones comerciales relacionadas con aranceles al acero, aluminio y productos no originarios del tratado, restricciones sectoriales, mecanismos laborales y barreras comerciales estatales.

La estrategia mexicana se concentra en seis prioridades: evitar medidas unilaterales, resolver disputas arancelarias, preservar la competitividad automotriz, establecer marcos de seguridad económica, atender pendientes bilaterales y fortalecer la certidumbre para la inversión.

El país también busca impulsar sectores estratégicos como semiconductores, medicamentos, cómputo y electrónica para reducir dependencias externas y fortalecer las cadenas regionales de suministro.

Actualmente, México mantiene una posición favorable en el comercio con Estados Unidos. En los últimos 12 meses exportó más de 550,000 millones de dólares hacia ese mercado y se consolidó como su principal socio comercial. En abril de 2026, sus exportaciones enfrentaron una tasa arancelaria promedio de 3.6%, mientras aproximadamente 85% de sus productos conservaron acceso libre de arancel.

Con exportaciones que crecieron 21% anual en abril de 2026 y una participación de mercado de 17% en Estados Unidos, México busca aprovechar la revisión del T-MEC como una oportunidad para fortalecer su papel estratégico dentro de la nueva estructura del comercio mundial.