AT&T México arrancó 2026 con resultados financieros y operativos positivos, impulsados por un crecimiento sólido en ingresos y una expansión sostenida en su base de clientes de pospago. Durante el primer trimestre del año, la compañía reportó ingresos totales por 1,173 millones de dólares, lo que representó un incremento de 20.8% en comparación con el mismo periodo de 2025.
El desempeño también se reflejó en la rentabilidad. El EBITDA alcanzó los 220 millones de dólares, con un crecimiento anual de 14%, en un contexto marcado por una operación más eficiente y una ejecución disciplinada. Estas cifras, de acuerdo con la empresa, incluyen el impacto derivado del tipo de cambio.
Uno de los principales motores del crecimiento fue el ingreso total por servicios, que aumentó 22.4% frente al primer trimestre del año anterior. Este avance estuvo respaldado, principalmente, por el dinamismo del segmento de pospago, que registró un crecimiento de 18.2% anual y superó los 7 millones de clientes.
Este segmento continúa consolidándose como un pilar estratégico para la compañía, al estar vinculado con planes de mayor valor y una relación más estable con los usuarios. La expansión responde, según la empresa, a una propuesta de valor enfocada en ofrecer servicios atractivos y relevantes para las necesidades actuales de conectividad.
En contraste, el segmento de prepago registró una disminución, un comportamiento que la compañía calificó como esperado. Esta caída se atribuye al proceso de vinculación de líneas, una estrategia orientada a mejorar la calidad de la base de usuarios y fortalecer la relación con los clientes a largo plazo.
Mónica Aspe, directora general de AT&T México, señaló que los resultados del primer trimestre reflejan un desempeño favorable, impulsado por una operación cada vez más eficiente. Destacó que el crecimiento en pospago es resultado de una oferta sólida, alineada con las expectativas del mercado.
Asimismo, subrayó que la empresa mantiene un enfoque riguroso en la rentabilidad, al tiempo que continúa realizando inversiones estratégicas para atender la demanda y mejorar la experiencia del cliente. Este equilibrio entre crecimiento y disciplina financiera se posiciona como uno de los ejes centrales de la estrategia de la compañía.
Con estos resultados, AT&T México inicia el año con una tendencia positiva, respaldada por el fortalecimiento de su negocio de servicios y una base de clientes en expansión. La compañía busca consolidar este impulso a lo largo de 2026, en un entorno competitivo donde la calidad del servicio y la experiencia del usuario son factores clave.


