Reuters.- Las bolsas subían con fuerza el lunes, mientras que el dólar estadounidense y los precios del petróleo bajaban, en un momento en que la perspectiva de un acuerdo para poner fin a la guerra en Irán impulsaba el apetito por el riesgo, aunque la falta de claridad sobre cuándo se reabriría el estrecho de Ormuz frenaba el entusiasmo.
El conflicto de casi tres meses de duración en Oriente Medio ha provocado un fuerte aumento de los precios de la energía y ha redefinido las perspectivas de las tasas de interés a nivel mundial, a medida que se intensifican las preocupaciones por la inflación tras el cierre efectivo por parte de Teherán de este estrecho clave.
El presidente de EU, Donald Trump, dijo el domingo que había indicado a sus representantes que no se precipitaran a alcanzar ningún acuerdo con Irán, mientras su Gobierno restaba importancia a las esperanzas de un avance inminente.
Apenas un día antes, Trump había afirmado que Washington e Irán habían “negociado en gran medida” un memorando de entendimiento sobre un acuerdo que reabriría la vía marítima, por la que circulaba una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado antes de la guerra.
Chris Weston, director de investigación de Pepperstone, señaló que los mercados se han centrado menos en el momento en que se alcanzará una resolución y, en su lugar, han prestado atención al tono de los titulares. “El tono ha apuntado sistemáticamente hacia algún tipo de resolución. Nos hemos vuelto muy pacientes con respecto a la fecha límite para la resolución”.
Los futuros europeos subían un 1%, lo que apunta a una apertura fuerte, mientras que los futuros del Nasdaq se revalorizaban un 1.4% y los del S&P un 1%. Es probable que la liquidez sea escasa, ya que los mercados de EU y Reino Unido están cerrados el lunes.
El precio del petróleo marca el tono de los mercados
Durante gran parte del año, los precios del petróleo han marcado la pauta de los mercados en general, mientras los inversores analizan las señales a menudo contradictorias procedentes de Washington y Teherán, con ambas partes enzarzadas en negociaciones desde que se estableció un frágil alto el fuego en abril.
El lunes, los precios del petróleo tocaban mínimos de dos semanas, con los futuros del crudo Brent
BRNcayendo más de un 6% hasta los 97.75 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense se situaba en 90.87 dólares por barril, también con una caída de casi el 6%.
Los analistas esperan que los precios del petróleo se mantengan elevados incluso si se alcanza una resolución a corto plazo, y es poco probable que vuelvan a los niveles anteriores a la guerra, ya que llevará tiempo remediar la interrupción de la cadena de suministro provocada por el conflicto.
La semana pasada, Barclays mantuvo su previsión del precio medio del crudo Brent para 2026 en 100 dólares, aunque señaló que los riesgos apuntan al alza.
El euro subía un 0.33%, hasta los 1,164 dólares, mientras que el yen japonés se fortalecía hasta los 158,85 por dólar estadounidense, tras ceder el dólar —considerado un valor refugio— parte de sus recientes ganancias.
En Asia, el Nikkei japonés se disparaba un 3% para superar con creces el nivel de los 65.,00 puntos por primera vez, y las acciones de Taiwán también alcanzaban un máximo histórico. El índice más amplio de MSCI de acciones de Asia-Pacífico fuera de Japón subía un 1%.
Las bolsas mundiales han hecho caso omiso en su mayoría de los temores de guerra y, en su lugar, se han centrado en todo lo relacionado con la inteligencia artificial y en una sólida temporada de resultados, lo que ha llevado a las acciones a alcanzar máximos históricos a lo largo del año.


