FINSA
Foto: Jorge Taboada

FINSA impulsa modelo de reutilización de agua para fortalecer la industria ante el estrés hídrico

La empresa FINSA puso en marcha un sistema avanzado de tratamiento de agua en su parque industrial de Santa Catarina, Nuevo León, con una inversión superior a los 30 millones de pesos.
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La empresa FINSA puso en marcha un sistema avanzado de tratamiento de agua en su parque industrial de Santa Catarina, Nuevo León, con una inversión superior a los 30 millones de pesos, en respuesta a la creciente presión hídrica que enfrenta el norte del país y su impacto potencial sobre la continuidad operativa de la industria.

El proyecto permitirá recuperar alrededor de 520 metros cúbicos diarios de agua, equivalentes a cerca de seis litros por segundo, lo que contribuirá a reducir hasta en 80% las descargas hacia cuerpos receptores y disminuir de forma significativa el consumo de agua potable dentro del complejo industrial.

La compañía explicó que esta iniciativa busca reducir la huella hídrica del parque también hasta en 80%, con el objetivo de avanzar hacia esquemas de reutilización total del recurso. En regiones afectadas por estrés hídrico, este tipo de soluciones comienza a perfilarse como un elemento determinante para garantizar la viabilidad de nuevos desarrollos industriales y sostener el crecimiento manufacturero asociado al nearshoring.

De acuerdo con FINSA, la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para la expansión industrial en estados del norte del país, donde la creciente demanda de las empresas coincide con condiciones de escasez. Bajo este contexto, la firma señaló que el proyecto busca fortalecer la certidumbre en el suministro de agua para las compañías instaladas en sus parques industriales.

Sergio Argüelles, CEO de FINSA, indicó que la infraestructura industrial ya no compite únicamente por ubicación o conectividad, sino también por su capacidad de asegurar recursos estratégicos como el agua. Añadió que este tipo de inversiones responde a la nueva realidad que enfrenta el sector.

Inicialmente diseñado como un plan piloto, el sistema ahora se perfila como un modelo escalable para otros parques industriales de la empresa, especialmente en zonas con estrés hídrico crítico. FINSA ya analiza replicar esta infraestructura en otros desarrollos como parte de una estrategia orientada a fortalecer la resiliencia hídrica de su portafolio y mantener competitividad frente al aumento de la demanda industrial.

El proyecto incorpora procesos de ultrafiltración y ósmosis inversa alineados con estándares internacionales como ISO 16075 e ISO 23070:2020, lo que permite obtener agua con calidad cercana a la establecida en la NOM-127-SSA1-2021. Aunque el agua tratada puede alcanzar niveles similares al uso potable, la regulación mexicana limita su consumo humano cuando proviene de fuentes residuales tratadas.

El recurso recuperado podrá utilizarse en procesos de manufactura, sistemas de enfriamiento, lavado de equipos, servicios internos del parque, riego de áreas verdes y actividades de construcción. Según la empresa, este enfoque permitirá disminuir costos operativos relacionados con el agua y mitigar riesgos regulatorios y de disponibilidad en el largo plazo.