Reuters.- Airbnb y otras empresas de alquiler de viviendas a corto plazo se enfrentarán a más restricciones, ya que la Comisión Europea propuso este miércoles una normativa para ayudar a las autoridades a hacer frente a la escasez de viviendas en los destinos turísticos más populares.
La medida del ejecutivo de la UE tiene como objetivo armonizar la normativa en toda Europa después de que las autoridades de ciudades como París, Barcelona y Venecia recurrieran a una serie de normas diversas para tomar medidas contra Airbnb, lo que posteriormente dio lugar a recursos judiciales.
La escasez de viviendas asequibles, debida al auge de los alquileres vacacionales a corto plazo, ha llevado a los residentes, especialmente a los jóvenes europeos, a salir a la calle para protestar. “Hace un año, prometí abordar la asequibilidad de la vivienda en Europa”, declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en un comunicado.
“Hoy damos un paso en esta dirección, aportando mayor claridad y apoyo a las autoridades locales y a las comunidades, basándonos en las realidades locales”, añadió.
La propuesta, que deberá ser aprobada por los países de la UE y el Parlamento Europeo en los próximos meses antes de que pueda convertirse en ley, establece el primer marco común europeo para evaluar las medidas en materia de vivienda.
La Comisión señaló que las autoridades pueden identificar las zonas con dificultades de acceso a la vivienda comprobando si la relación entre el precio y los ingresos es elevada o si se ha registrado una tendencia al alza en los últimos diez años, lo que confirma una noticia de Reuters publicada la semana pasada.
Señaló que cualquier restricción posterior contra el alquiler a corto plazo debe basarse en pruebas, ser necesaria y limitarse a las zonas afectadas, y no tener carácter retroactivo. El grupo de presión CCIA Europe, entre cuyos miembros se encuentra Airbnb, afirmó que la propuesta no aborda la necesidad de un control independiente de las restricciones ni de vías de recurso efectivas.
“Europa no resolverá su crisis de vivienda proporcionando a las ciudades un marco de la UE para restringir los alquileres a corto plazo y dejando luego que sean ellas mismas las que vigilen su propio cumplimiento”, declaró su responsable de políticas, Alexandre Roure.
“Sin un escrutinio independiente ni vías de recurso efectivas, esta propuesta seguirá siendo un tigre de papel, lo que mantendrá restricciones desproporcionadas y socavará la seguridad jurídica que la Ley de Vivienda Asequible pretende proporcionar”, añadió.
Corresponderá a las autoridades decidir si toman medidas. La propuesta también recomienda a las autoridades habilitar terrenos para la vivienda y modernizar el proceso de planificación y construcción.


