El peso ha resistido el conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, así como la baja de calificación y de perspectivas por parte de las principales agencias calificadoras. Sin embargo, a lo que no es inmune nuestra divisa es a las expectativas sobre el comportamiento de las tasas de interés en Estados Unidos, y eso fue precisamente lo que ocurrió el viernes.
Después de mantenerse prácticamente entre niveles de 17.25 y 17.40 durante las últimas cuatro semanas, el viernes se publicaron los datos de nóminas no agrícolas y la tasa de desempleo, ambos mejores de lo esperado. Esto provocó que la probabilidad de un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal para la reunión de octubre subiera a 40%, llevando al tipo de cambio a tocar un máximo de 17.53, nivel no visto desde el pasado 30 de abril.
Los datos de empleo sugieren que la economía estadounidense continúa creciendo y, por lo mismo, la FED no tendría necesidad de recortar tasas para acelerar la actividad económica. Vale la pena recordar que el banco central estadounidense tiene un doble mandato: por un lado, procurar el crecimiento económico y, por el otro, controlar la inflación.
Por lo tanto, desde la perspectiva del crecimiento económico no sería adecuado reducir tasas y, en materia de inflación, ésta continúa por encima del objetivo. Además, con los precios del petróleo todavía elevados, resulta aún más complicado que la inflación converja hacia las metas de la Reserva Federal. Por lo pronto, estaremos atentos primero al dato de inflación del miércoles y, posteriormente, a la próxima reunión de política monetaria que encabezará Kevin Warsh y su discurso posterior.
En cuanto al conflicto en Medio Oriente, se dio a conocer que Irán atacó a Israel y, como respuesta, este último contraatacó. Posteriormente, el presidente Donald Trump pidió el cese de las hostilidades para intentar alcanzar un acuerdo. Como se ha comentado en este espacio en semanas anteriores, a Trump le urge lograr un acuerdo, ya que su capital político y económico comienza a agotarse rumbo a las elecciones intermedias de noviembre.
Para esta semana, el dato más relevante será nuevamente la inflación en Estados Unidos, donde el mercado estima que la inflación general suba a 4.2% y la subyacente a 2.9%, desde 3.8% y 2.8%, respectivamente. El martes se publicarán las ventas de casas usadas; el jueves, los precios al productor; y finalmente, el viernes, la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
Con todo esto, esperamos un rango de operación entre 17.32, donde se ubica el promedio móvil de 50 días, y 17.53, con un nivel intermedio en 17.42, correspondiente al promedio móvil de 100 días. Los siguientes niveles relevantes se ubican en 17.20 y 17.75, respectivamente.
NOTA: El jueves comenzará la Copa Mundial de Futbol y, en ediciones anteriores, mientras se disputa el torneo suele disminuir la volatilidad —sí, aún más— y, una vez que comienzan los partidos, los tipos de cambio prácticamente dejan de moverse. Veremos si esta tendencia se mantiene.


