Reuters.- La incorporación de SpaceX al S&P 500 se retrasará después de que S&P Dow Jones Indices se negara a flexibilizar las normas para las OPI de megacapitalización, lo que retrasa la entrada de miles de millones en fondos pasivos que habría supuesto su posible inclusión.
La decisión mantiene intactas varias barreras. Para incorporarse al S&P 500 una empresa debe cotizar en bolsa durante al menos 12 meses, ser rentable según las normas contables estadounidenses y tener un free float de al menos el 10%. SpaceX, cuya salida a bolsa está prevista para el 12 de junio, no cumple ninguno de estos requisitos.
La empresa que gestiona el índice S&P 500 declaró el jueves que no iba a modificar los requisitos de inclusión en sus principales índices, a diferencia de otros proveedores de índices Nasdaq y FTSE Russell, que han ajustado sus requisitos recientemente. Esto es lo que significa para SpaceX ahora que se acerca su debut en bolsa:
¿Cuáles son los criterios del S&P y en qué situación se encuentra SpaceX?
Una empresa debe cotizar en los mercados públicos durante al menos 12 meses antes de que se la tenga en cuenta. Eso significa que SpaceX no podría optar a entrar en ningún índice de S&P hasta, como muy pronto, junio de 2027.
S&P exige beneficios según los principios de contabilidad generalmente aceptados (GAAP, por sus siglas en inglés) en el último trimestre de la empresa y en los cuatro trimestres anteriores. SpaceX registró unas pérdidas netas de 4,940 millones de dólares en 2025, mientras que los ingresos aumentaron un 33% hasta los 18,670 millones de dólares. Nunca ha sido rentable.
Las métricas actuales implican un free float del 3%-4%, según los cálculos de Reuters, muy por debajo del requisito de S&P de al menos un 10%.
SpaceX cumple la norma de S&P de una capitalización bursátil mínima de 22,700 millones de dólares o más, tras haber fijado como objetivo una valoración de 1.75 billones de dólares en su oferta pública inicial.
¿Qué entradas pasivas se esperaban?
J.P. Morgan, en una nota del 11 de mayo, estimó que SpaceX habría atraído unos 10,000 millones de dólares de entradas pasivas con su inclusión en el S&P, suponiendo una capitalización bursátil de 2 billones de dólares y un 5% de capital en circulación, y tendría un peso de aproximadamente el 0,15%.
Bajo los mismos supuestos, la inclusión en el Russell 1000 atraería unos 4,000 millones de dólares y en el Nasdaq 100 unos 4,300 millones de dólares.
¿Cuáles son las posibilidades de que SpaceX se incorpore al S&P 500 ahora?
En el caso del S&P 500, no antes de junio de 2027, y solo si además pasa a ser rentable y eleva su flotación por encima del 10%. El Nasdaq y FTSE Russell han reducido sus requisitos de historial bursátil, lo que abre una vía más rápida para entrar en los índices Nasdaq 100 y Russell.
Una cotización en el Nasdaq situaría a SpaceX automáticamente en el amplio índice Nasdaq Composite. Dado que el Composite tiene un fuerte peso tecnológico, esta incorporación podría ampliar las diferencias de rendimiento entre los fondos que replican el Nasdaq y el S&P 500.
“Todos los inversores particulares que tengan un ETF del S&P 500 en su plan de pensiones 401k se convertirían en accionistas involuntarios de SpaceX, independientemente de si creen en la historia, entienden el negocio o se sienten cómodos con el riesgo de una empresa no rentable valorada en 1.75 billones de dólares”, afirmó Jay Woods, estratega jefe de Freedom Capital Markets.
“El índice no se diseñó para eso. Se diseñó para recompensar a las empresas que ya se han ganado su lugar gracias a su rentabilidad, su capacidad de resistencia y la paciencia de los mercados reales“.
¿Amenazará esto el dominio del S&P 500?
El Nasdaq y FTSE Russell ya han modificado sus metodologías para acelerar la incorporación de grandes OPI a sus índices, lo que plantea la cuestión de si los índices de referencia institucionales podrían alejarse del S&P 500.
“La omisión de SpaceX en el S&P 500 simplemente no es un incentivo lo suficientemente fuerte como para impulsar a las instituciones a cambiar sus índices de referencia”, afirmó Peter Andersen, fundador de Andersen Capital Management, en Boston. Los índices de referencia institucionales están construidos de forma demasiado deliberada como para ser reajustados por la ausencia de una sola acción, señaló Andersen.
El S&P 500 se considera ampliamente el índice de referencia para la renta variable estadounidense, con más de 20 billones de dólares en activos que siguen el índice, frente a los 1.4 billones del Nasdaq 100.


