Por Brenda Salinas, Directora Médica de AbbVie México
El sistema sanitario de México se enfrenta a retos cada vez más complejos. El aumento de las enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población y la necesidad de ampliar el acceso a tratamientos innovadores nos obligan a replantearnos cómo generamos soluciones que respondan a las necesidades actuales de los pacientes.
En este contexto, la investigación clínica es una herramienta fundamental para reforzar la toma de decisiones en materia de salud y construir un sistema más sólido y basado en la evidencia. Es esencial contar con un entorno propicio para los ensayos clínicos, ya que fomenta la innovación y ayuda a garantizar que los medicamentos solo sean relevantes si son seguros, eficaces y accesibles para las personas que los necesitan.
Contar con un entorno favorable para el desarrollo de ensayos clínicos es esencial, ya que impulsa la innovación y contribuye a garantizar que los medicamentos sean seguros, eficaces y accesibles para las personas que los necesitan.
La investigación clínica permite comprender mejor cómo se comportan las enfermedades en distintas poblaciones, evaluar la efectividad de los tratamientos en condiciones reales y generar conocimiento que contribuya a mejorar los modelos de atención. Cuando estos estudios se desarrollan en el país, también ofrecen información clave sobre las características específicas de la población mexicana, lo que permite diseñar estrategias médicas más precisas y relevantes.
México cuenta con condiciones que lo posicionan como un actor con gran potencial en el desarrollo de estudios clínicos y como un punto estratégico para fortalecer su papel como hub regional de investigación científica y médica.
El país dispone de médicos altamente capacitados, centros hospitalarios con amplia experiencia y una comunidad científica comprometida con el avance del conocimiento. Este entorno representa una oportunidad importante para impulsar proyectos de investigación que contribuyan tanto al desarrollo científico global como al fortalecimiento del sistema de salud nacional.
Cuando un país promueve activamente la investigación clínica, los beneficios van mucho más allá de la generación de datos científicos. También se fomenta la transferencia de conocimiento, se fortalecen las capacidades médicas y la formación de talento científico, y se abre la posibilidad de que algunos pacientes accedan de manera temprana a nuevas opciones terapéuticas.
Asimismo, la generación de evidencia local cobra cada vez mayor relevancia para orientar la agenda de salud pública. Contar con información científica desarrollada dentro del contexto nacional permite identificar necesidades no cubiertas, comprender mejor la carga de enfermedad y respaldar la toma de decisiones clínicas, regulatorias y sanitarias.
Por esta razón, consolidar un ecosistema de investigación robusto requiere la participación coordinada de distintos actores: autoridades sanitarias, instituciones académicas, hospitales, centros de investigación y empresas del sector salud, que en conjunto contribuyan al fortalecimiento del ecosistema científico y de innovación en México.
En AbbVie entendemos que la innovación médica no se construye de manera aislada. Por ello, además de desarrollar nuevas terapias, impulsamos iniciativas que contribuyen al fortalecimiento de la investigación en México. Esto incluye apoyar programas de formación para investigadores, fomentar la colaboración científica y generar oportunidades para que el talento nacional participe en proyectos de alcance internacional.
Desde su fundación en 2013, AbbVie ha invertido más de 73,000 millones de dólares en investigación y desarrollo a nivel global, con el objetivo de descubrir y desarrollar tratamientos que marquen una diferencia significativa en la vida de las personas. Gracias a este compromiso, hoy es posible avanzar en áreas terapéuticas clave como inmunología, oncología, neurociencia y oftalmología, entre otras.
Sin embargo, el verdadero valor de la innovación médica no se mide únicamente en el desarrollo de nuevos tratamientos, sino también en la generación de conocimiento que contribuya a mejorar la vida de los pacientes y fortalecer los sistemas de salud.
Hoy México tiene una oportunidad importante para consolidar su participación en la investigación clínica global. Aprovechar este potencial implica seguir impulsando el talento científico local, promover la colaboración institucional y facilitar entornos que permitan desarrollar estudios que respondan a los desafíos sanitarios del país.
Fortalecer la investigación clínica no solo representa una inversión en ciencia; también es una oportunidad para impulsar el desarrollo científico del país, fortalecer sus capacidades médicas y contribuir al crecimiento de un ecosistema de innovación en salud.


