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Crédito Unsplash

El autocuidado gana terreno y podría aliviar la presión sobre los sistemas de salud

Cada vez más personas asumen un papel activo en el cuidado de su salud. De acuerdo con el estudio global A New View of Care 2025, elaborado por Kantar para Kenvue, 88% de las personas afirma seguir alguna rutina de autocuidado.
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Cada vez más personas asumen un papel activo en el cuidado de su salud. De acuerdo con el estudio global A New View of Care 2025, elaborado por Kantar para Kenvue, 88% de las personas afirma seguir alguna rutina de autocuidado, una tendencia que abre oportunidades para fortalecer la prevención, promover hábitos saludables y acercar información confiable.

En un entorno donde las recomendaciones sobre salud circulan a través de redes sociales, buscadores, medios de comunicación, creadores de contenido y profesionales sanitarios, el acceso a fuentes basadas en evidencia resulta fundamental para que el interés por cuidarse se traduzca en decisiones informadas, seguras y sostenibles.

En México, el autocuidado ha ganado presencia tanto en la conversación pública como en la agenda de salud. En el marco del Día Internacional del Autocuidado, representantes del sector público, profesionales de la salud, académicos, organizaciones de la sociedad civil y miembros de la industria participaron en actividades orientadas a reflexionar sobre la importancia de la prevención, la educación sanitaria y el bienestar.

Como parte de estas acciones, la iluminación del Senado de la República buscó visibilizar la fecha y mantener vigente una conversación relacionada con la vida cotidiana de millones de personas.

La importancia del autocuidado también trasciende las decisiones individuales. Según el estudio El Valor Económico y Social del Autocuidado en América Latina, elaborado por la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR), una mayor adopción de estas prácticas podría generar beneficios económicos cercanos a 7,200 millones de dólares anuales en la región y liberar hasta 122 millones de horas de atención de profesionales de la salud.

Estos posibles beneficios están relacionados con el efecto acumulativo de decisiones cotidianas, como mantener una adecuada higiene oral, adoptar hábitos saludables, atender oportunamente afecciones menores o buscar orientación profesional cuando es necesario.

La Organización Mundial de la Salud define el autocuidado como la capacidad de individuos, familias y comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades y afrontar distintas condiciones con o sin el apoyo de un profesional sanitario. Bajo esta perspectiva, no sustituye la atención médica, sino que la complementa dentro de una visión de prevención y corresponsabilidad.

El autocuidado, por tanto, comienza antes de una consulta médica y depende también del acceso a información confiable y de la constancia en los hábitos. Su fortalecimiento puede generar beneficios para las personas, las comunidades y los sistemas de salud.

Más allá de una fecha específica, el Día Internacional del Autocuidado representa una oportunidad para impulsar una cultura de prevención y promover decisiones informadas que contribuyan al bienestar individual y colectivo.