Los gobiernos de México y Estados Unidos concluyeron la tercera ronda de negociaciones bilaterales en el marco de la Revisión Conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un encuentro en el que abordaron temas relacionados con la seguridad económica, el trabajo, la agricultura, los servicios de pagos electrónicos, el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Las delegaciones de ambos países acordaron continuar las conversaciones durante una cuarta ronda, que se llevará a cabo en Washington, D.C., en septiembre de 2026. El proceso forma parte de los trabajos para revisar el funcionamiento del acuerdo comercial y definir las prioridades de América del Norte frente a los nuevos desafíos económicos y productivos.
Durante una recepción en la que fueron atendidos los equipos negociadores de México y Estados Unidos, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y el embajador de México en Estados Unidos, Ronald D. Johnson, participaron en el encuentro con representantes del sector empresarial.
En ese marco, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, destacó que el T-MEC permanecerá vigente por al menos una década más y subrayó el papel de México como un aliado estratégico de Estados Unidos para fortalecer la competitividad regional y acelerar la relocalización de actividades manufactureras.
El dirigente empresarial señaló que México contribuye a la generación de empleos en Estados Unidos mediante sus relaciones comerciales. Destacó que el país fue el principal comprador mundial de bienes estadounidenses y que durante el año pasado importó más de 330,000 millones de dólares desde Estados Unidos.
Asimismo, resaltó la integración productiva entre ambos países, al señalar que ninguna otra nación incorpora una mayor proporción de contenido estadounidense en sus exportaciones. De acuerdo con el CCE, 63% de las exportaciones mexicanas corresponde a bienes intermedios y de capital, incluidos equipos utilizados en fábricas estadounidenses.
Para el organismo empresarial, la revisión del T-MEC representa una oportunidad para consolidar a América del Norte como uno de los bloques económicos más competitivos del mundo, mediante una mayor integración de las cadenas productivas y el fortalecimiento de la cooperación entre los tres países.
El CCE afirmó que continuará colaborando con Marcelo Ebrard y su equipo en la construcción de la posición mexicana de cara a la cuarta ronda de negociaciones, prevista para septiembre en la capital estadounidense.
Las próximas conversaciones permitirán dar continuidad a los temas abordados durante la tercera ronda y avanzar en la definición de acuerdos para fortalecer la relación comercial y económica entre México y Estados Unidos.


